Vistas de página en total

sábado, 8 de octubre de 2022

28-02-22 La Picota

 

28-02-22

La Picota


          Después de un prolongado periodo en el dique seco, el Comando Peñota hará una nueva "botadura", para ello nos acercamos al "Cantabricus Oceanus" de nuestro amore.


         Por arte de birlibirloque nos encontramos con el componente cántabro del Comando Peñota en una plaza situada enfrente de la iglesia de pueblo de Mortera municipio que se halla a una altitud de 69 msnm., en la "faldita" de la "sierrecita" (sin ánimo de ofender) de Liencres con la intención de subir a su cumbre más alta, para ello tomamos la dirección de la calle que lleva el nombre de nuestra meta y en seguida nos encontramos frente a una señal que además de indicarnos la dirección tiene estampada la curiosa imagen de un caracol, que suponemos que no nos indicará la velocidad, (máxima velocidad de un caracol es de 0,048 km/h) ¿o nos están llamando lentos?


Por allí y despacito.

 


      Moviéndonos un poco más deprisa que el dibujo, abandonamos el asfalto para continuar por un ancho camino que remata en una bonita pendiente, luego veríamos que no era tan fiero el león... En realidad, La Picota (239 m.) es una tachuela que no nos ha costado mucho subirla, sobre todo teniendo en cuenta el premio que nos encontramos cuando llegamos a la cima.

     Para los segovianos, que el mar nos queda lejos, siempre su visión nos es muy atractiva, pero después de ver este lugar podemos decir que es de los sitios más fascinantes que hayamos conocido, trataremos de explicarnos; comenzaremos reparando en el sur, con la vista puesta en el Valle de Piélagos donde veremos una red de carreteras laberíntica, cientos de casas y a un río Pas contoneándose a su ritmo, que bien se le podría denominar "compas pasiego". A continuación, si curioseamos al oeste, sigue viéndose una red viaria más enmarañada si cabe de casas, naves, etc., varias miríadas, sobre todo teniendo en cuenta que aunque no se ve entera se divisa Santander, que está a unos quince kilómetros. Ahora nos fijaremos en la cima en la que nos hayamos, la cual aparece como un queso de gruyere, toda ella llena de fosos, trincheras, búnkeres, nidos de ametralladora, etc., ejecutados los sacrificados soldados de la guerra civil que en este caso aun estando en un sitio verdaderamente estratégico no sirvieron de nada dado lo poco que se combatió por estos lares (no se disparó ni un tiro), la cumbre la remata el vértice geodésico N.º 3476

           En Segovia tenemos nuestra Picota, situada en la sierra del Guadarrama, esta tiene algo más de altura exactamente 1978 m., con el vértice geodésico N.º 48389, haciendo memoria recordamos que subimos a ella hace bastante tiempo desde Collado Hermoso en una etapa preciosa.            

            Repasemos, al norte descubriremos el Cantábrico y recortados sobre su azul los compañeros de nuestra cumbre, los montes Doblo (232,5m.) y El Tolío (224,4 m.) que junto a nuestra atalaya forma un bonito triunvirato unidos por un "cordón umbilical" que se le ve transitado. (Un poquito más bajos nos recuerdan al Caloco y "sus Caloquitos")

Los inseparables compañeros de La Picota.


          Finalmente, disfrutaremos de la guinda del pastel; mirando al norte descubrimos una panorámica espectacular, al fondo a nuestra izquierda está el Cueto de Mogro tachuela de 173 m., delante de él aparece en un tranquilo discurrir el río Pas que deja atrás el bellísimo valle pasiego muy conocido por ser la patria chica de los riquísimos sobaos de los cuales estamos enamorados, ¡qué ricos! Como decíamos descubrimos al río que pacientemente y con mucho tiempo de intenso trabajo ha cooperado a "diseñar" la ría dentro de la cual se dibuja un perfecto meandro, el lóbulo formado por el mismo lo ocupa el campo de golf Abra del Pas, a su espalda el pueblo que le da el nombre a la ría, a este primer meandro le sigue otro que desemboca en el Cantábrico delimitado en su margen izquierda por la Punta del Águila y por la derecha por la larga playa de Valdearenas, esta rodeada por el Parque Natural de las Dunas de Liencres, (etapa que metemos en la carpeta de pendiente) todo esto coronado por un mar Cantábrico de azul intenso. La orilla derecha del recodo está poblada por prados verdes y toda la pendiente que sube hasta nuestro emplazamiento cubierta de arbustos y aquí arriba está el Comando Peñota disfrutando de esta maravillosa creación de la naturaleza imposible de ver por nuestro territorio. Sí, hay un detalle que nos ha recordado a nuestro pueblo y que nos ha encantado, una pequeña cruz que vemos en la foto y nos ha hecho recordar las visitas del Comando Peñota a la Cruz de Pedro Álamo en la sierra de Malagón en El Espinar. Acomodados en el dado de hormigón que sirve de pie al vértice geodésico tenemos pararnos para disfrutar de este prodigioso paraje creado durante millones de años. Nos atrae, tenemos que mirarle largamente para grabarlo en nuestras mentes, creo sinceramente que estas imagines serán imborrables. 

      Nos vamos, ha llegado el momento de abandonar este mirador que se viene con nosotros en el corazón para siempre y que ojalá un día tuviésemos la oportunidad de disfrutar de una puesta de sol desde el.


La maravilla.


          Hemos estado buscando, pero no hemos conseguido ninguna información de la "xerocopia" de la cruz de Pedro Álamo.

La cruz cántabra.


            No hemos podido aguantarnos las ganas de hacer una comparativa entre la Cruz de La Picota y la nuestra de la Cruz de Pedro Álamo, las diferencias son evidentes en la cántabra se ve el río Pas, el mar Cantábrico, el pueblo de Mogro, la tachuela del mismo nombre, etc., en la segoviana vemos a El Espinar, también vemos una tachuela, El Caloco con su queridísima ermita, la meseta, etc., pero las dos tienen el nexo de unión de la cruz.


La cruz espinariega-

          
   Arrancamos la bajada que rápidamente nos devuelve al punto de partida, la plaza de los condes de La Mortera en la que se haya el monumento de los mismos y al este cruzando una calle nos encontramos la iglesia de la Inmaculada Concepción y San Julián terminada a finales del siglo XIX. Es un edificio con la clásica planta en cruz donde podríamos decir que se armonizan el románico y el gótico, en ella destaca una bonita torre con un primer cuerpo sencillo y un precioso chapitel hexagonal realizado en piedra. Aquí nos despedimos con pena de esta etapa que tanto nos ha gustado y hemos disfrutado.
       
Iglesia de "La Concha".






        
Powered by Wikiloc

miércoles, 13 de abril de 2022

12-02-22 Maello-Labajos-Maello

 


12-02-22

Maello-Labajos-Maello

Prefacio

     Hoy hemos empezado el día dándole la vuelta como a un calcetín, hemos modificado íntegramente el guion. La primera idea era hacer la salida desde Blascoeles para llegar a Maello y posteriormente volver, aquí damos el primer giro al libreto y a la etapa de la jornada, para ello nos vamos a Maello y desde allí comenzar el trayecto en sentido inverso al planeado.


          A la llegada al pueblo, antes de entrar, el abuelo Cebolleta tiene un "déjà vu", del semisótano del cerebro desentierra el recuerdo de su única visita a Maello anterior al día de hoy. Mucho polvo hay que quitar de encima a ese recuerdo para rememorar la fecha, en números redondos (entre albañiles) medio siglo. La ley de la casualidad universal tuvo verdaderos quebraderos de cabeza para llevarnos a disfrutar aquel día de su fiesta del Rosario, que razón tenía nuestro admirado Einstein cuando desarrollo su teoría de la relatividad. Por aquellos tiempos no nos podíamos ni imaginar llegar al año 2000 y hoy, ya en el año 2022 parece que fue ayer, aunque verdaderamente a simple vista se aprecia la mutación que ha sufrido el pueblo, la carretera, las casas, nuestro lujoso vehículo por aquellos entonces, el famoso "ocho y medio" y sobre todo nuestra querida y casi olvidada adolescencia...




 El Torico

        El Torico (plaza y "monumentico" de la ciudad de Teruel) que no tórico (referido a la junta de forma toroidal) nos viene a la cabeza obligatoriamente cuando callejeando por Maello en dirección a la iglesia nos ha parecido ver "un lindo torico". 


🎵🎶 ¡Teruel existe!, ¡Teruel resiste!
Torico, ¿qué haces subido ahí?
🎶🎵


        Aparcamos frente al templo y lo primero que hacemos es acercarnos a contemplarle, nos sorprende encontrarnos una gran cabecera cuadrada reforzada en sus esquinas por unos robustos contrafuertes que la abrazan, la inmovilizan y que nos da la sensación de que la hacen inmune a la caída. Cuando nos ponemos frente a la puerta principal vemos claramente que así es, y observamos también como el antiguo cuerpo central ha desaparecido en su altura primigenia y el actual está claramente reformado.

          Una multitud de cicónidos tienen colonizados el campanario y todos los rebordes, salientes y chaflanes de la cubierta de la cabecera, está claro que les gusta la iglesia de Maello a las cigüeñas, nos comentaba nuestro nuevo amigo que el año pasado tuvieron que reducir los nidos con un gran despliegue de medios auxiliares.


Iglesia de San Juan Bautista.


         Adosado al renovado cuerpo central vemos el campanario que a diferencia de la granítica cabecera está realizado en ladrillo, seguramente sea posterior. A pesar de los estragos producidos por el paso del tiempo que le han dejado huella, le vemos varias curiosidades. La espadaña acoge una campana bastante más grande que las del campanario, bajo su campana hay un reloj que muchos años atrás dejo de marcar las horas...

🎵🎶 Reloj, detén tu camino
                     porque mi vida se apaga 🎶🎵


         A la altura del tercer cuerpo de la torre hay una pequeña ventana románica sobre la cual vemos una placa que reza:

El Excelentísimo Señor 
Marqués de la Torrecilla 
donó este reloj 
a sus electores de Maello
febrero de 18५1

         El número que se ve borroso creemos que es un 9 y se supone que al marqués que se refiere es Andrés Avelino de Salaver y Arteaga con unos antecedentes absolutistas, X duque de Ciudad Real, VIII marqués de la Torrecilla, XI conde de Aramayona, IX marqués de Navahermosa, IX vizconde de Linares, grande de España y jefe superior de Palacio de Alfonso XIII y una legión de nombramientos más entre los que esta su elección como diputado conservador por Arévalo, suponemos que sería al momento que se refiere dicha placa, no nos podíamos imaginar que una persona pudiese tener tantos epítetos ¡asombroso! ¡Bueno ya!


Campanario.


        Después de contemplar esta bonita edificación obligatoriamente nos tenemos que acercar a cerciorarnos si lo que hemos visto anteriormente era real o un espejismo. Cuando llegamos al principio de la calle Sol nos damos cuenta de que no era ningún espejismo ¡ahí está! "El Torico" este con apellido, Del Rosario se le ve mejor alimentado que el turolense ¡que casta! ¡que lustre! Muy bonito.

El "Torico" de Maello.

         Después de darle unos capotazos, volvemos a por los bártulos, justo antes de comenzar cruzamos unas palabras con Pablo que entre otras cosas nos comenta que el camino en el que estamos es el que va a Labajos, que está a cuatro km solamente, que si patatín que si patatán. Le decimos adiós a Pablo y en este punto hacemos el segundo cambio de planes de la jornada. Después de considerar la salida de lesión, la distancia, la climatología, total que nos vamos a Labajos. Salimos del pueblo a la derecha la Hoya Vasijeros, a la izquierda Orosordos, subimos paralelos al arroyo del Milano escaso de agua disfrutando de la vista de las preciosas formas que se dan en las cárcavas, muy abundantes por estos lares.


¡¡¡Las altas cárcavas!!!


        Un vistazo al sur, al punto de partida, lo que vemos nos parece una reproducción de la llegada a Blascoeles con la bandera de Santa María del Cubillo como la viésemos en la anterior etapa con la Sierra de Ojos Albos con el sol justo encima, que está muy bien señalado por el sol, curiosamente también los dos pueblos están situados en una pequeña depresión. 


"Pueblo iluminati"



         Cruzamos el túnel que nos permite salvar la autopista, camino a la Campiña Segoviana.


Pasaje bajo AP-VI


        Dejamos atrás el subterráneo, seguimos el camino que hace un ángulo recto que nos acerca a la frontera para salir de la provincia de Ávila y entrar en la Campiña Segoviana, en este momento nos viene a la cabeza una avalancha de imagines, fronteras, sembrados, trigales, un bonito cielo, un aluvión de reflexiones. Parados en medio de la frontera artificial, con un píe en cada provincia, estamos en un entorno muy sencillo, rodeados de tierras cultivables, unas en barbecho, otras sembradas, algunas de ellas ya han germinado con las recientes lluvias, se ven hermosas, recién hidratadas y verdes, de un verde esperanza de la que tan necesitada esta la humanidad. Así, abrazados por las llanuras avilo-segovianas llenas de vida, pacificas, apacibles, tranquilas y con un día tan bonito se nos llena el corazón y la sesera con la palabra ¡PAZ!, ese ingrediente que invade al Comando Peñota en sus peripecias y que nos hace tan felices.
         
      Nos baja de las nubes la cercanía de la N-VI a la que acompañamos unos metros hasta que la cruzamos para seguir por el camino que traíamos que se dirige a la iglesia y claramente se ve que en su día fue cortado por la carretera. Entramos al pueblo y al poco nos llevamos una tremenda sorpresa, poco podíamos imaginarnos que nos encontraríamos un "mar interior" y anclado en él un "velero bergantín", (embarcación de dos palos, el mayor, trinquete, bauprés y una cangreja por vela mayor) con el ostentoso nombre de Coloso II. Nos encontrábamos contemplándole cuando coincidimos con Jesús (acordándonos de nuestro querido lobo de mar) entre otras cosas que comentamos no podemos quedarnos sin preguntarle ¿vive un capitán de la marina mercante aquí? Nos contesta que sí, el que fuera el inductor de este proyecto y que, contando con colaboración de carpinteros de ribera, maestros de azuela, veleros y calafateadores (todos vecinos del pueblo) construyeron el Coloso I que al ser su primer barco duró poco. Esto no les acobardo y poniendo de nuevo manos a la obra hicieron un nuevo buque que es el recién descubierto por nosotros Coloso II. Zanja el tema nuestro amigo diciéndonos que por este motivo les llaman a los labajeños por los alrededores "los del barco". Como llevamos el mismo rumbo, charlando llegamos a la plaza de la iglesia, creyendo que se da media vuelta se despide, pero no, se dirige a una pequeña casita que hay a quince metros de la iglesia, le preguntamos ¿no llegaras tarde a misa? y antes de cerrar la puerta se despide diciendo ¡yo hasta que no veo que llega el cura no me visto! Muy cordial él, nos deja con una sonrisa en la boca.



"Mar y bergantín Labajeño"


         Como nos han abandonado el cicerone enfrente de la fachada principal de la sencilla pero bonita iglesia tenemos que admirarla, vemos que la esquinas y contrafuertes son de mampostería de granito que no creemos que abunde mucho por estos lares, la fachada del cuerpo esta fraccionada por pilares de ladrillo rellenados entre ellos con cantos rejuntados con mortero blanco, las puertas y ventanas recercadas del mismo ladrillo, se la ve que recientemente ha sido remozada.


Iglesia de San Pedro.


         Cuando la rodeamos descubrimos una tremenda torre que acoge el campanario con tres cuerpos, necesariamente altos para poder asomar por encima de la cubierta de la también alta nave central, coronada por una espadaña desprovista de campana lo cual nos permite ver los globos y la flecha de dirección. Por encima de ella sobresale una cruz ornamental, nos hubiese gustado ver el interior, hoy no es posible, está cerrada, a la carpeta de pendiente y si el próximo veintinueve de junio festividad de San Pedro podemos, nos acercaremos.

          Adosada a la espalda hay dos pistas que suponemos se usarán para tanga, calva y petanca, aunque se las ve poco usadas.

           La fachada oeste de idéntica ejecución que la fachada principal luce realmente bella, nos encanta, los sillares de las esquinas realizadas en granito resaltan sobre el ladrillo, en el centro entre dos pilares de ladrillo y ribeteadas hay arriba una pequeña cristalera emplomada, abajo un llamativo arco, entre medias y de arriba abajo podemos ver una curiosa y pequeña formación que nos recuerda a nuestras Miras, una hornacina con una cruz en su interior, bajo ella hay una placa de la que únicamente podemos leer "...de lavajos", un pequeño arco más y dos curiosos "ojos de buey", una fachada imponente.


Joya recién restaurada.


         Antes de salir de la espaciosa plaza de la Constitución damos media vuelta para encontrarnos delante del ayuntamiento, un edificio rectangular también reformado recientemente, le han eliminado todo el mortero de la fachada dejando a la vista la piedra rejuntada y una preciosa arcada de ladrillo.


Consistorio.


         Llegó la apetecible hora del tentempié, aquí nos viene a la cabeza el cocido labajeño hecho con los riquísimos garbanzos de Labajos para los cuales están exigiendo la marca de garantía semejante a la de Valseca. Hoy nos conformaremos con un bocata de la chef del Comando que cuenta con tres estrellas Michelin y tres soles de la guía Repsol. 

         Una vez terminado el ágape nos dirigimos a ver al "Torico" de Labajos al que vemos que ha dado un estirón, palpable por el tamaño del escroto.

         El "Torico" de Labajos es libre, anda suelto por el campo y le vemos recortado al noroeste, en dirección al lugar del Tío Lucas, el rey de las dehesas, domina desde su mirador la vastísima meseta avilo-sego-vallisoletana.
"El torico de Labajos"

🎵🎶
Y ese toro enamorado de la luna
Que abandona por las noches la manaaa
Y es pintado de amapola y aceituna
Y le puso campanero el mayoral
 
🎶🎵


          Nos despedimos del "torico" de Labajos para regresar a nuestro punto de partida, ahora nos dirigimos hacia el sur, no queremos que se nos quiebre la armonía y la paz del día de hoy, para ello evitamos al polémico monumento levantado a Onésimo Redondo, que fuera fundador de las Jons, muerto a manos de los republicanos en Julio del treinta y seis, para no acordarnos más de las guerras. 

         Salimos del pueblo por la calle de Ávila con la idea de cruzar la autopista por el puente del punto kilométrico 93,700 pero según nos vamos acercando se nos dislocan los planes, un gran despiste (nos hemos olvidado los "chubasqueiros" en casa) y la confirmación de lo que habíamos visto en la página web climatológica (lluvia) nos hacen cambiar de idea y redirigirnos de nuevo para volver camino inicial, para ello cuando llegamos al semiseco cauce del arroyo de Valdesecano nos vamos a encontrar al camino de servicio, comienza a llover, lo que no es inconveniente para una cuadrilla de conejos que se mueven felizmente despojados de ropajes y sin paraguas, demasiado confiados. Los dejamos atrás pero no la fauna, aparecen tres corzas que vienen de Valdiego y toman nuestro mismo derrotero, corren más que nosotros. Cuando llegan al cambio de rasante de repente se frenan, recortados en una hilera frente a nosotros. Desde su mirador nos observan curiosos, recortados sobre el "lomo de la loma" su agradable visión nos hace más llevadera la caladura, nos preguntamos que se preguntaran. Se van, seguramente no tengamos la misma imagen idílica que ellos. Llegamos al punto donde desaparecieron las corzas, ya sabemos que era lo que nos querían decir porque aquí comienza el camino de servicio que va paralelo a la autopista y que nos lleva al puente en un periquete con la idea de resguardarnos un poco Mala idea, muy mala idea, la conjunción de los cuerpos empapados con la húmeda y fuerte corriente que hay bajo el puente nos hace salir corriendo de él, es preferible empaparse que aguantar las ráfagas de aire atravesándonos músculos, vísceras y huesos. Nada más salir bajamos la Cuesta Labajos y llegando a Orosordo a la izquierda, por la Hoya Vasijeros descubrimos un cónclave de cigüeñas, una multitud, se mueven articulando sus huesudas patas al tiempo que lanzan inmisericordes y certeros picotazos a la caza de lombrices, ranas, culebras y cualquier alimento porque ahora más que nunca le son necesarios para coger peso con vista a la cercana puesta de huevos que será en un mes o mes y medio.

          Nos acercamos al pueblo justo cuando nos deja de llover, el olvido de los impermeables nos ha premiado con un remojón antológico, llegamos a la altura del cementerio que como está adosado a la iglesia nos vemos en la meta en un santiamén. Cogemos el coche y en otro santiamén nos presentarnos en casa y como parece que nos hemos mojado poco una ducha durante la cual cantamos el famoso éxito de José Luis Cantero Rada, mundialmente conocido como El Fary que dice:

      🎵🎶  Vaya torito
   Ay, torito guapo
Tiene botines 
                  Y no va descalzo  🎶🎵


 
 
 


Powered by Wikiloc

miércoles, 16 de marzo de 2022

18-12-22 Aldeavieja-Blascoeles-Aldeavieja

 


18-12-21

Aldeavieja-Blascoeles-Aldeavieja

      Hoy nos vamos al "extranjero", dejamos atrás la frontera de Segovia con Ávila para acercarnos al "poblado de la tercera edad" conocido por el nombre de Aldeavieja. Aparcamos en la bonita y silenciosa plaza de la Constitución, hablamos con Carmen que está esperando al panadero y cuando la comentamos nuestro propósito nos mira con curiosidad, echamos mano del "P.P.", lo que quiere decir que cogemos palos y petates, nos despedimos de nuestra contertulia y nos vamos por la calle Ancha hasta llegar al camino que nos aleja del pueblo con dirección norte que nos lleva al paraje que lleva el nombre de San Cristóbal, como la joya del siglo XII que es la ermita de la antigua parroquia del pueblo. El templo tiene multitud de historias curiosas que en su día nos comentó "el historiador" se rodaron escenas de Marcelino Pan y Vino, alguna peli más, un video de Miguel Bosé y nos llamó la atención sobre todo la historieta de que en su sacristía se ocultó durante los años setenta en una de sus famosas fugas el delincuente más buscado, el famosísimo Lute aderezado de algunas anécdotas más.

San Cristobal.

       Continuamos por el camino hacia el norte y un vistazo al este en dirección al Cristo del Caloco nos encontramos una bucólica estampa que nos muestra un "bosque" colocado sobre una loma como si de la guinda del pastel se tratara, sobre ella unas nubes de nata quieren recubrir "la golosina". 

La bolica.


        Antes de seguir, una ojeada al sur para ver en el "teatro de las sombras" recortada la sierra de Ojos Albos con los "gigantes" del Parque Eólico de la Cruz de Hierro de tan agradables recuerdos para el Comando Peñota.

Sombras avileñas.


       Una cicatriz corta el campo, suerte que el que hizo la herida tuvo a bien hacer un puente por el que cruzamos y para que pasemos entre los parajes de la Piedra de los Agujeros y Peña del Descansadero, pasamos Valpozuelo viendo a los sembrados con ganas de fructificar. Al norte la Ladera de las Cárcavas tallada por el río Cardeña, se la ve preciosa, inscribimos etapa y la metemos en la carpeta de pendiente.

       Despistados llegamos a Valdecedazos, nos hemos pasado, media vuelta, buscamos el camino compuesto y redondo nombre de Marchalomo, ha desaparecido bajo las "garras" del tractor, campo a través del sembrado no nos queda más remedio, bajamos la vaguada del arroyo de Las Rozas (semiseco), subimos una pequeña loma, de nuevo bajamos, ahora al regato del Valdelavilla (semiseco también), toca loma ¡Eureka! Enfrente descubrimos el camino adosado a un labrantío que claramente le hace falta una concentración parcelaria.


El sol ilumina la cuadricula.


        Bajamos al arroyo del Barranco por el que si baja algo de agua que cruzamos fácilmente para por fin encontrar el Camino de Marchalomo por el que subimos hasta llegar al paraje de El Carnerero donde nos paramos a observar con curiosidad las labores agrarias inexistentes allá por nuestras tierras. Vemos como se aleja el tractor, llega al final, hace unas maniobras, se coloca mirando hacia nosotros, clava "las cuatro garras" treinta o cuarenta cm. en la tierra y arranca, es increíble ver al tractor como ara al mismo tiempo que las vertederas voltean la tierra bastante escorados, es asombroso ver el volumen de material que mueve. Llega a nuestra altura, levanta "las garras", para el tractor y para sorpresa nuestra da un salto y viene hacia nosotros impetuosamente, nos saluda como si nos conociese de toda la vida, habla vehementemente. Llevamos demasiado tiempo hablando, se despide de nosotros que tiene que terminar que vienen a recogerle para ir a comer y la hora que es hace hambre. Adiós amigo Félix, un encuentro realmente agradable, encantados nos vamos, se le ve que le falta el dialogo en la cabina y cuando deja el tractor se va con las vacas, suponemos que para una persona habladora será dura, aunque se le ve realmente feliz.

A trabajar.

¡Allá va!


       Realmente es asombroso ver el volumen de tierras que ara y voltea Félix con su tractor, para el Comando que no está acostumbrado a las labores de labranza es hipnótico.
         
      En el palique mantenido con Félix hablábamos de unos curiosos árboles que veíamos en la vaguada, pegados al cauce del arroyo de El Barranco nos decía que los había plantado hacía muchos años su padre, dice que son bardagueras y nosotros creemos que no lo son, tenemos que confirmarlo para la próxima vez que le veamos.
          
      La cháchara también nos condujo a preguntarle por el inexistente camino de Marchamalo, menuda sorpresa se llevó, no había oído nunca el nombre, su padre siempre le había llamado "Mat'asnos" por la fuerte pendiente que tenía para subir desde el arroyo. Desde nuestro lugar de encuentro veíamos las rampas que subían hasta la loma desde donde los arados le "han borrado del mapa" literal y realmente.
         
      También nos comentó que la parcela que se ve a su lado es suya y que curiosamente en estos momentos las yeguas que hay en ellas son de un paisano nuestro de El Espinar.
      
      Nos damos la vuelta y nos vamos pasando de nuevo por su lado y nos despedimos.



¿Bardaguera?


        Dejamos atrás a Félix con su tractor, terminamos de subir la cuesta y nos encontramos sorpresivamente con una carretera que suponemos ira a Maello  y que no está reflejada en los mapas. La cruzamos y vemos como viene del pueblo un Nissan hacía nosotros, le paramos para decirle que se dé prisa que le tiene a su primo muerto de hambre, nos mira sorprendido hasta que le explicamos. Sale "a toda pastilla" a recoger a su primo, nosotros por nuestra parte nos encontramos un pequeño y bonito pueblo situado en una pequeña depresión tocado de una luz divina.

Blascoeles.


        Posteriormente caeremos en la cuenta de que lo que alumbra a Blascoeles no es un rayo de luz divina, es un fiel reflejo de la preciosa bandera del municipio de Santa María del Cubillo al que pertenece y que refleja un sol de doce puntas que ilumina la sierra de Ojos Albos y a la maravillosa ermita de Santa María del Cubillo,

Estandarte de Santa María del Cubillo.



        Anterior a conocer la bandera del municipio el Comando descubrió una copia un poco surrealista de la misma.

Nuestro pendón.



        Arribamos poniendo un estandarte en Blascoeles y entramos por la calle Encimerada  con dirección a la calle de la Iglesia donde nos encontramos con el radical cambio realizado en las antiguas escuelas hoy transformadas en un bar con una cristalera al sur que deja que se cuelen los beneficiosos rayos solares que le dan un ambiente realmente cálido y acogedor, donde aprovechamos para tomarnos una cerveza con limón fresquita mientras comentamos con un parroquiano que nos pone en antecedentes para una futura etapa.
        
      Refrescados subimos hasta la iglesia denominada con el lacerante nombre de la Degollación de San Juan Bautista, "que según se rumorea" fue ordenada por Herodes para dársela en una bandeja de plata a Salomé, la cual se la había pedido su madre, menudo bicho la madre…

      El templo es una sencilla construcción con dos pequeñas naves con un elemental pórtico de medio punto realizado en granito coronado con una hornacina en la que se halla una imagen que no se puede apreciar bien y se halla en equilibrio. La portada está enmarcada con un "bigote de herradura" realizado con hiedra.

      Enfrente de la puerta principal aprovechando la sombra, zona ajardinada, banco y la bonita vista del conjunto, a todo esto, le sumamos que nos ha llegado la hora nos disponemos a disfrutar del tentempié que nos sienta de miedo.

Puerta principal.

      Con los petates vacíos y los estómagos saciados rodeamos la iglesia para admirar la rotunda torre y la fachada posterior.

Campanario.


       Dejamos a nuestra espalda la iglesia y nos vamos por la calle Calvario donde nos encontramos anclado a una puerta antigua un trabajo sencillo, pero bien hecho. Nos encantan esas labores que a base de pequeñas modificaciones duran decenas de años, ahora le han añadido un candado para asegurar más la entrada.

Trabajo de "O ferreiro"


        Ya nos vamos de vuelta por el arcén de la AV-P-206, antes de salir del pueblo nos encontramos a la derecha la pequeña ermita del Cristo de la Salud muy visitada sobre todo con motivo de sus fiestas, nos comentaba un abuelo que paseaba con su nieto.



        Dejamos atrás Blascoeles ¡hasta la próxima! A mitad de camino entre los dos pueblos descubrimos una reciente construcción, una piscina, instalaciones y aparcamientos. Una buenísima idea, de un tiro se matan dos pájaros, como tiene que ser, cruzamos por debajo la autopista para encontrarnos unos bonitos prados, en uno de los cuales vemos a las ovejas, los perros y el pastor que nos encontráramos en la etapa anterior camino de la ermita, esta atareado curando una oveja.

Prados aledaños.


        Se queda el "veterinario" curando a la modorra del pequeño rebaño, ya nos falta poco para la meta.



        De regreso ya, nos recibe la canalización del arroyo del Barranco que vemos que está verdaderamente necesitada de agua.

Pertinaz sequía.


        Entramos a la espaciosa plaza de la Constitución donde comenzáramos las peripecias del día de hoy, es imposible no ver la rotunda torre granítica de la iglesia parroquial de San Sebastián construida en el siglo XVI en mampostería de granito, a la izquierda podemos apreciar la capilla con un precioso pináculo de pizarra, esta fue sufragada por un secretario de Felipe II amigo de Juan de Herrera arquitecto que finalizo el fabuloso monasterio de El Escorial, el cual diseñó la ermita de La Virgen del Cubillo. Todos estos datos son producto de la conversación que mantuvimos en la etapa anterior con nuestro amigo el "historiador de Aldeavieja".

San Sebastián.


        Se la ve majestuosa, no es muy normal ver la iglesia del pueblo en un terreno completamente despejado de viviendas lo que la hace parecer más grande, la rodeamos y la torre, sin sombras, iluminada por los rayos del último sol de la tarde nos presenta dos robustos cuerpos muy capaces de aguantar el estilizado y llamativo campanario, vemos también la pétrea nave central de sencilla construcción en su parte posterior.

Una señora torre.


        Seguimos rodeándola para encontrarnos de frente al ábside que podemos quedarnos tranquilos de que no se caerá a la vista de lo reforzada que está por un buen número de contrafuertes. Adosada a la fachada principal se halla la capilla construida posteriormente, de estilo Herreriano con su bonita cúspide rematada por una preciosa veleta. 


Ábside, capilla, puerta principal, la torre con su campanario y todo ello ocultando a el Sol.


        Nos vamos a tomar un café al bar El Molinero, que después nos enseñara el artesanal belén hecho por la asociación vecinal del cual es encargado del encendido de la luz. 

Belén.


        Se nos hace de noche, ha llegado el momento de volver a casa, para ello volvemos a la plaza del ayuntamiento salida y meta del día de hoy, nos descargarnos de los petates y antes de meternos en el coche le damos un último repaso a el árbol iluminado que nos indica las fechas que corren y es imposible no ver la iglesia de San Sebastián con el bonito detalle del alumbrado interior de la cámara de campana. Remata la torre una "piccola" espadaña con una "piccola" campana está recortada por la ultima luminosidad solar, una bella panorámica que nos alegra y remata un día perfecto.

        Y comenzamos el regreso cantando el famoso villancico, 🎵🎶 Navidad, navidad, dulce navidad...🎶🎵 


Tarjeta de Navidad.
















 








Powered by Wikiloc