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miércoles, 13 de abril de 2022

12-02-22 Maello-Labajos-Maello

 


12-02-22

Maello-Labajos-Maello

Prefacio

     Hoy hemos empezado el día dándole la vuelta como a un calcetín, hemos modificado íntegramente el guion. La primera idea era hacer la salida desde Blascoeles para llegar a Maello y posteriormente volver, aquí damos el primer giro al libreto y a la etapa de la jornada, para ello nos vamos a Maello y desde allí comenzar el trayecto en sentido inverso al planeado.


          A la llegada al pueblo, antes de entrar, el abuelo Cebolleta tiene un "déjà vu", del semisótano del cerebro desentierra el recuerdo de su única visita a Maello anterior al día de hoy. Mucho polvo hay que quitar de encima a ese recuerdo para rememorar la fecha, en números redondos (entre albañiles) medio siglo. La ley de la casualidad universal tuvo verdaderos quebraderos de cabeza para llevarnos a disfrutar aquel día de su fiesta del Rosario, que razón tenía nuestro admirado Einstein cuando desarrollo su teoría de la relatividad. Por aquellos tiempos no nos podíamos ni imaginar llegar al año 2000 y hoy, ya en el año 2022 parece que fue ayer, aunque verdaderamente a simple vista se aprecia la mutación que ha sufrido el pueblo, la carretera, las casas, nuestro lujoso vehículo por aquellos entonces, el famoso "ocho y medio" y sobre todo nuestra querida y casi olvidada adolescencia...




 El Torico

        El Torico (plaza y "monumentico" de la ciudad de Teruel) que no tórico (referido a la junta de forma toroidal) nos viene a la cabeza obligatoriamente cuando callejeando por Maello en dirección a la iglesia nos ha parecido ver "un lindo torico". 


🎵🎶 ¡Teruel existe!, ¡Teruel resiste!
Torico, ¿qué haces subido ahí?
🎶🎵


        Aparcamos frente al templo y lo primero que hacemos es acercarnos a contemplarle, nos sorprende encontrarnos una gran cabecera cuadrada reforzada en sus esquinas por unos robustos contrafuertes que la abrazan, la inmovilizan y que nos da la sensación de que la hacen inmune a la caída. Cuando nos ponemos frente a la puerta principal vemos claramente que así es, y observamos también como el antiguo cuerpo central ha desaparecido en su altura primigenia y el actual está claramente reformado.

          Una multitud de cicónidos tienen colonizados el campanario y todos los rebordes, salientes y chaflanes de la cubierta de la cabecera, está claro que les gusta la iglesia de Maello a las cigüeñas, nos comentaba nuestro nuevo amigo que el año pasado tuvieron que reducir los nidos con un gran despliegue de medios auxiliares.


Iglesia de San Juan Bautista.


         Adosado al renovado cuerpo central vemos el campanario que a diferencia de la granítica cabecera está realizado en ladrillo, seguramente sea posterior. A pesar de los estragos producidos por el paso del tiempo que le han dejado huella, le vemos varias curiosidades. La espadaña acoge una campana bastante más grande que las del campanario, bajo su campana hay un reloj que muchos años atrás dejo de marcar las horas...

🎵🎶 Reloj, detén tu camino
                     porque mi vida se apaga 🎶🎵


         A la altura del tercer cuerpo de la torre hay una pequeña ventana románica sobre la cual vemos una placa que reza:

El Excelentísimo Señor 
Marqués de la Torrecilla 
donó este reloj 
a sus electores de Maello
febrero de 18५1

         El número que se ve borroso creemos que es un 9 y se supone que al marqués que se refiere es Andrés Avelino de Salaver y Arteaga con unos antecedentes absolutistas, X duque de Ciudad Real, VIII marqués de la Torrecilla, XI conde de Aramayona, IX marqués de Navahermosa, IX vizconde de Linares, grande de España y jefe superior de Palacio de Alfonso XIII y una legión de nombramientos más entre los que esta su elección como diputado conservador por Arévalo, suponemos que sería al momento que se refiere dicha placa, no nos podíamos imaginar que una persona pudiese tener tantos epítetos ¡asombroso! ¡Bueno ya!


Campanario.


        Después de contemplar esta bonita edificación obligatoriamente nos tenemos que acercar a cerciorarnos si lo que hemos visto anteriormente era real o un espejismo. Cuando llegamos al principio de la calle Sol nos damos cuenta de que no era ningún espejismo ¡ahí está! "El Torico" este con apellido, Del Rosario se le ve mejor alimentado que el turolense ¡que casta! ¡que lustre! Muy bonito.

El "Torico" de Maello.

         Después de darle unos capotazos, volvemos a por los bártulos, justo antes de comenzar cruzamos unas palabras con Pablo que entre otras cosas nos comenta que el camino en el que estamos es el que va a Labajos, que está a cuatro km solamente, que si patatín que si patatán. Le decimos adiós a Pablo y en este punto hacemos el segundo cambio de planes de la jornada. Después de considerar la salida de lesión, la distancia, la climatología, total que nos vamos a Labajos. Salimos del pueblo a la derecha la Hoya Vasijeros, a la izquierda Orosordos, subimos paralelos al arroyo del Milano escaso de agua disfrutando de la vista de las preciosas formas que se dan en las cárcavas, muy abundantes por estos lares.


¡¡¡Las altas cárcavas!!!


        Un vistazo al sur, al punto de partida, lo que vemos nos parece una reproducción de la llegada a Blascoeles con la bandera de Santa María del Cubillo como la viésemos en la anterior etapa con la Sierra de Ojos Albos con el sol justo encima, que está muy bien señalado por el sol, curiosamente también los dos pueblos están situados en una pequeña depresión. 


"Pueblo iluminati"



         Cruzamos el túnel que nos permite salvar la autopista, camino a la Campiña Segoviana.


Pasaje bajo AP-VI


        Dejamos atrás el subterráneo, seguimos el camino que hace un ángulo recto que nos acerca a la frontera para salir de la provincia de Ávila y entrar en la Campiña Segoviana, en este momento nos viene a la cabeza una avalancha de imagines, fronteras, sembrados, trigales, un bonito cielo, un aluvión de reflexiones. Parados en medio de la frontera artificial, con un píe en cada provincia, estamos en un entorno muy sencillo, rodeados de tierras cultivables, unas en barbecho, otras sembradas, algunas de ellas ya han germinado con las recientes lluvias, se ven hermosas, recién hidratadas y verdes, de un verde esperanza de la que tan necesitada esta la humanidad. Así, abrazados por las llanuras avilo-segovianas llenas de vida, pacificas, apacibles, tranquilas y con un día tan bonito se nos llena el corazón y la sesera con la palabra ¡PAZ!, ese ingrediente que invade al Comando Peñota en sus peripecias y que nos hace tan felices.
         
      Nos baja de las nubes la cercanía de la N-VI a la que acompañamos unos metros hasta que la cruzamos para seguir por el camino que traíamos que se dirige a la iglesia y claramente se ve que en su día fue cortado por la carretera. Entramos al pueblo y al poco nos llevamos una tremenda sorpresa, poco podíamos imaginarnos que nos encontraríamos un "mar interior" y anclado en él un "velero bergantín", (embarcación de dos palos, el mayor, trinquete, bauprés y una cangreja por vela mayor) con el ostentoso nombre de Coloso II. Nos encontrábamos contemplándole cuando coincidimos con Jesús (acordándonos de nuestro querido lobo de mar) entre otras cosas que comentamos no podemos quedarnos sin preguntarle ¿vive un capitán de la marina mercante aquí? Nos contesta que sí, el que fuera el inductor de este proyecto y que, contando con colaboración de carpinteros de ribera, maestros de azuela, veleros y calafateadores (todos vecinos del pueblo) construyeron el Coloso I que al ser su primer barco duró poco. Esto no les acobardo y poniendo de nuevo manos a la obra hicieron un nuevo buque que es el recién descubierto por nosotros Coloso II. Zanja el tema nuestro amigo diciéndonos que por este motivo les llaman a los labajeños por los alrededores "los del barco". Como llevamos el mismo rumbo, charlando llegamos a la plaza de la iglesia, creyendo que se da media vuelta se despide, pero no, se dirige a una pequeña casita que hay a quince metros de la iglesia, le preguntamos ¿no llegaras tarde a misa? y antes de cerrar la puerta se despide diciendo ¡yo hasta que no veo que llega el cura no me visto! Muy cordial él, nos deja con una sonrisa en la boca.



"Mar y bergantín Labajeño"


         Como nos han abandonado el cicerone enfrente de la fachada principal de la sencilla pero bonita iglesia tenemos que admirarla, vemos que la esquinas y contrafuertes son de mampostería de granito que no creemos que abunde mucho por estos lares, la fachada del cuerpo esta fraccionada por pilares de ladrillo rellenados entre ellos con cantos rejuntados con mortero blanco, las puertas y ventanas recercadas del mismo ladrillo, se la ve que recientemente ha sido remozada.


Iglesia de San Pedro.


         Cuando la rodeamos descubrimos una tremenda torre que acoge el campanario con tres cuerpos, necesariamente altos para poder asomar por encima de la cubierta de la también alta nave central, coronada por una espadaña desprovista de campana lo cual nos permite ver los globos y la flecha de dirección. Por encima de ella sobresale una cruz ornamental, nos hubiese gustado ver el interior, hoy no es posible, está cerrada, a la carpeta de pendiente y si el próximo veintinueve de junio festividad de San Pedro podemos, nos acercaremos.

          Adosada a la espalda hay dos pistas que suponemos se usarán para tanga, calva y petanca, aunque se las ve poco usadas.

           La fachada oeste de idéntica ejecución que la fachada principal luce realmente bella, nos encanta, los sillares de las esquinas realizadas en granito resaltan sobre el ladrillo, en el centro entre dos pilares de ladrillo y ribeteadas hay arriba una pequeña cristalera emplomada, abajo un llamativo arco, entre medias y de arriba abajo podemos ver una curiosa y pequeña formación que nos recuerda a nuestras Miras, una hornacina con una cruz en su interior, bajo ella hay una placa de la que únicamente podemos leer "...de lavajos", un pequeño arco más y dos curiosos "ojos de buey", una fachada imponente.


Joya recién restaurada.


         Antes de salir de la espaciosa plaza de la Constitución damos media vuelta para encontrarnos delante del ayuntamiento, un edificio rectangular también reformado recientemente, le han eliminado todo el mortero de la fachada dejando a la vista la piedra rejuntada y una preciosa arcada de ladrillo.


Consistorio.


         Llegó la apetecible hora del tentempié, aquí nos viene a la cabeza el cocido labajeño hecho con los riquísimos garbanzos de Labajos para los cuales están exigiendo la marca de garantía semejante a la de Valseca. Hoy nos conformaremos con un bocata de la chef del Comando que cuenta con tres estrellas Michelin y tres soles de la guía Repsol. 

         Una vez terminado el ágape nos dirigimos a ver al "Torico" de Labajos al que vemos que ha dado un estirón, palpable por el tamaño del escroto.

         El "Torico" de Labajos es libre, anda suelto por el campo y le vemos recortado al noroeste, en dirección al lugar del Tío Lucas, el rey de las dehesas, domina desde su mirador la vastísima meseta avilo-sego-vallisoletana.
"El torico de Labajos"

🎵🎶
Y ese toro enamorado de la luna
Que abandona por las noches la manaaa
Y es pintado de amapola y aceituna
Y le puso campanero el mayoral
 
🎶🎵


          Nos despedimos del "torico" de Labajos para regresar a nuestro punto de partida, ahora nos dirigimos hacia el sur, no queremos que se nos quiebre la armonía y la paz del día de hoy, para ello evitamos al polémico monumento levantado a Onésimo Redondo, que fuera fundador de las Jons, muerto a manos de los republicanos en Julio del treinta y seis, para no acordarnos más de las guerras. 

         Salimos del pueblo por la calle de Ávila con la idea de cruzar la autopista por el puente del punto kilométrico 93,700 pero según nos vamos acercando se nos dislocan los planes, un gran despiste (nos hemos olvidado los "chubasqueiros" en casa) y la confirmación de lo que habíamos visto en la página web climatológica (lluvia) nos hacen cambiar de idea y redirigirnos de nuevo para volver camino inicial, para ello cuando llegamos al semiseco cauce del arroyo de Valdesecano nos vamos a encontrar al camino de servicio, comienza a llover, lo que no es inconveniente para una cuadrilla de conejos que se mueven felizmente despojados de ropajes y sin paraguas, demasiado confiados. Los dejamos atrás pero no la fauna, aparecen tres corzas que vienen de Valdiego y toman nuestro mismo derrotero, corren más que nosotros. Cuando llegan al cambio de rasante de repente se frenan, recortados en una hilera frente a nosotros. Desde su mirador nos observan curiosos, recortados sobre el "lomo de la loma" su agradable visión nos hace más llevadera la caladura, nos preguntamos que se preguntaran. Se van, seguramente no tengamos la misma imagen idílica que ellos. Llegamos al punto donde desaparecieron las corzas, ya sabemos que era lo que nos querían decir porque aquí comienza el camino de servicio que va paralelo a la autopista y que nos lleva al puente en un periquete con la idea de resguardarnos un poco Mala idea, muy mala idea, la conjunción de los cuerpos empapados con la húmeda y fuerte corriente que hay bajo el puente nos hace salir corriendo de él, es preferible empaparse que aguantar las ráfagas de aire atravesándonos músculos, vísceras y huesos. Nada más salir bajamos la Cuesta Labajos y llegando a Orosordo a la izquierda, por la Hoya Vasijeros descubrimos un cónclave de cigüeñas, una multitud, se mueven articulando sus huesudas patas al tiempo que lanzan inmisericordes y certeros picotazos a la caza de lombrices, ranas, culebras y cualquier alimento porque ahora más que nunca le son necesarios para coger peso con vista a la cercana puesta de huevos que será en un mes o mes y medio.

          Nos acercamos al pueblo justo cuando nos deja de llover, el olvido de los impermeables nos ha premiado con un remojón antológico, llegamos a la altura del cementerio que como está adosado a la iglesia nos vemos en la meta en un santiamén. Cogemos el coche y en otro santiamén nos presentarnos en casa y como parece que nos hemos mojado poco una ducha durante la cual cantamos el famoso éxito de José Luis Cantero Rada, mundialmente conocido como El Fary que dice:

      🎵🎶  Vaya torito
   Ay, torito guapo
Tiene botines 
                  Y no va descalzo  🎶🎵


 
 
 


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miércoles, 16 de marzo de 2022

18-12-22 Aldeavieja-Blascoeles-Aldeavieja

 


18-12-21

Aldeavieja-Blascoeles-Aldeavieja

      Hoy nos vamos al "extranjero", dejamos atrás la frontera de Segovia con Ávila para acercarnos al "poblado de la tercera edad" conocido por el nombre de Aldeavieja. Aparcamos en la bonita y silenciosa plaza de la Constitución, hablamos con Carmen que está esperando al panadero y cuando la comentamos nuestro propósito nos mira con curiosidad, echamos mano del "P.P.", lo que quiere decir que cogemos palos y petates, nos despedimos de nuestra contertulia y nos vamos por la calle Ancha hasta llegar al camino que nos aleja del pueblo con dirección norte que nos lleva al paraje que lleva el nombre de San Cristóbal, como la joya del siglo XII que es la ermita de la antigua parroquia del pueblo. El templo tiene multitud de historias curiosas que en su día nos comentó "el historiador" se rodaron escenas de Marcelino Pan y Vino, alguna peli más, un video de Miguel Bosé y nos llamó la atención sobre todo la historieta de que en su sacristía se ocultó durante los años setenta en una de sus famosas fugas el delincuente más buscado, el famosísimo Lute aderezado de algunas anécdotas más.

San Cristobal.

       Continuamos por el camino hacia el norte y un vistazo al este en dirección al Cristo del Caloco nos encontramos una bucólica estampa que nos muestra un "bosque" colocado sobre una loma como si de la guinda del pastel se tratara, sobre ella unas nubes de nata quieren recubrir "la golosina". 

La bolica.


        Antes de seguir, una ojeada al sur para ver en el "teatro de las sombras" recortada la sierra de Ojos Albos con los "gigantes" del Parque Eólico de la Cruz de Hierro de tan agradables recuerdos para el Comando Peñota.

Sombras avileñas.


       Una cicatriz corta el campo, suerte que el que hizo la herida tuvo a bien hacer un puente por el que cruzamos y para que pasemos entre los parajes de la Piedra de los Agujeros y Peña del Descansadero, pasamos Valpozuelo viendo a los sembrados con ganas de fructificar. Al norte la Ladera de las Cárcavas tallada por el río Cardeña, se la ve preciosa, inscribimos etapa y la metemos en la carpeta de pendiente.

       Despistados llegamos a Valdecedazos, nos hemos pasado, media vuelta, buscamos el camino compuesto y redondo nombre de Marchalomo, ha desaparecido bajo las "garras" del tractor, campo a través del sembrado no nos queda más remedio, bajamos la vaguada del arroyo de Las Rozas (semiseco), subimos una pequeña loma, de nuevo bajamos, ahora al regato del Valdelavilla (semiseco también), toca loma ¡Eureka! Enfrente descubrimos el camino adosado a un labrantío que claramente le hace falta una concentración parcelaria.


El sol ilumina la cuadricula.


        Bajamos al arroyo del Barranco por el que si baja algo de agua que cruzamos fácilmente para por fin encontrar el Camino de Marchalomo por el que subimos hasta llegar al paraje de El Carnerero donde nos paramos a observar con curiosidad las labores agrarias inexistentes allá por nuestras tierras. Vemos como se aleja el tractor, llega al final, hace unas maniobras, se coloca mirando hacia nosotros, clava "las cuatro garras" treinta o cuarenta cm. en la tierra y arranca, es increíble ver al tractor como ara al mismo tiempo que las vertederas voltean la tierra bastante escorados, es asombroso ver el volumen de material que mueve. Llega a nuestra altura, levanta "las garras", para el tractor y para sorpresa nuestra da un salto y viene hacia nosotros impetuosamente, nos saluda como si nos conociese de toda la vida, habla vehementemente. Llevamos demasiado tiempo hablando, se despide de nosotros que tiene que terminar que vienen a recogerle para ir a comer y la hora que es hace hambre. Adiós amigo Félix, un encuentro realmente agradable, encantados nos vamos, se le ve que le falta el dialogo en la cabina y cuando deja el tractor se va con las vacas, suponemos que para una persona habladora será dura, aunque se le ve realmente feliz.

A trabajar.

¡Allá va!


       Realmente es asombroso ver el volumen de tierras que ara y voltea Félix con su tractor, para el Comando que no está acostumbrado a las labores de labranza es hipnótico.
         
      En el palique mantenido con Félix hablábamos de unos curiosos árboles que veíamos en la vaguada, pegados al cauce del arroyo de El Barranco nos decía que los había plantado hacía muchos años su padre, dice que son bardagueras y nosotros creemos que no lo son, tenemos que confirmarlo para la próxima vez que le veamos.
          
      La cháchara también nos condujo a preguntarle por el inexistente camino de Marchamalo, menuda sorpresa se llevó, no había oído nunca el nombre, su padre siempre le había llamado "Mat'asnos" por la fuerte pendiente que tenía para subir desde el arroyo. Desde nuestro lugar de encuentro veíamos las rampas que subían hasta la loma desde donde los arados le "han borrado del mapa" literal y realmente.
         
      También nos comentó que la parcela que se ve a su lado es suya y que curiosamente en estos momentos las yeguas que hay en ellas son de un paisano nuestro de El Espinar.
      
      Nos damos la vuelta y nos vamos pasando de nuevo por su lado y nos despedimos.



¿Bardaguera?


        Dejamos atrás a Félix con su tractor, terminamos de subir la cuesta y nos encontramos sorpresivamente con una carretera que suponemos ira a Maello  y que no está reflejada en los mapas. La cruzamos y vemos como viene del pueblo un Nissan hacía nosotros, le paramos para decirle que se dé prisa que le tiene a su primo muerto de hambre, nos mira sorprendido hasta que le explicamos. Sale "a toda pastilla" a recoger a su primo, nosotros por nuestra parte nos encontramos un pequeño y bonito pueblo situado en una pequeña depresión tocado de una luz divina.

Blascoeles.


        Posteriormente caeremos en la cuenta de que lo que alumbra a Blascoeles no es un rayo de luz divina, es un fiel reflejo de la preciosa bandera del municipio de Santa María del Cubillo al que pertenece y que refleja un sol de doce puntas que ilumina la sierra de Ojos Albos y a la maravillosa ermita de Santa María del Cubillo,

Estandarte de Santa María del Cubillo.



        Anterior a conocer la bandera del municipio el Comando descubrió una copia un poco surrealista de la misma.

Nuestro pendón.



        Arribamos poniendo un estandarte en Blascoeles y entramos por la calle Encimerada  con dirección a la calle de la Iglesia donde nos encontramos con el radical cambio realizado en las antiguas escuelas hoy transformadas en un bar con una cristalera al sur que deja que se cuelen los beneficiosos rayos solares que le dan un ambiente realmente cálido y acogedor, donde aprovechamos para tomarnos una cerveza con limón fresquita mientras comentamos con un parroquiano que nos pone en antecedentes para una futura etapa.
        
      Refrescados subimos hasta la iglesia denominada con el lacerante nombre de la Degollación de San Juan Bautista, "que según se rumorea" fue ordenada por Herodes para dársela en una bandeja de plata a Salomé, la cual se la había pedido su madre, menudo bicho la madre…

      El templo es una sencilla construcción con dos pequeñas naves con un elemental pórtico de medio punto realizado en granito coronado con una hornacina en la que se halla una imagen que no se puede apreciar bien y se halla en equilibrio. La portada está enmarcada con un "bigote de herradura" realizado con hiedra.

      Enfrente de la puerta principal aprovechando la sombra, zona ajardinada, banco y la bonita vista del conjunto, a todo esto, le sumamos que nos ha llegado la hora nos disponemos a disfrutar del tentempié que nos sienta de miedo.

Puerta principal.

      Con los petates vacíos y los estómagos saciados rodeamos la iglesia para admirar la rotunda torre y la fachada posterior.

Campanario.


       Dejamos a nuestra espalda la iglesia y nos vamos por la calle Calvario donde nos encontramos anclado a una puerta antigua un trabajo sencillo, pero bien hecho. Nos encantan esas labores que a base de pequeñas modificaciones duran decenas de años, ahora le han añadido un candado para asegurar más la entrada.

Trabajo de "O ferreiro"


        Ya nos vamos de vuelta por el arcén de la AV-P-206, antes de salir del pueblo nos encontramos a la derecha la pequeña ermita del Cristo de la Salud muy visitada sobre todo con motivo de sus fiestas, nos comentaba un abuelo que paseaba con su nieto.



        Dejamos atrás Blascoeles ¡hasta la próxima! A mitad de camino entre los dos pueblos descubrimos una reciente construcción, una piscina, instalaciones y aparcamientos. Una buenísima idea, de un tiro se matan dos pájaros, como tiene que ser, cruzamos por debajo la autopista para encontrarnos unos bonitos prados, en uno de los cuales vemos a las ovejas, los perros y el pastor que nos encontráramos en la etapa anterior camino de la ermita, esta atareado curando una oveja.

Prados aledaños.


        Se queda el "veterinario" curando a la modorra del pequeño rebaño, ya nos falta poco para la meta.



        De regreso ya, nos recibe la canalización del arroyo del Barranco que vemos que está verdaderamente necesitada de agua.

Pertinaz sequía.


        Entramos a la espaciosa plaza de la Constitución donde comenzáramos las peripecias del día de hoy, es imposible no ver la rotunda torre granítica de la iglesia parroquial de San Sebastián construida en el siglo XVI en mampostería de granito, a la izquierda podemos apreciar la capilla con un precioso pináculo de pizarra, esta fue sufragada por un secretario de Felipe II amigo de Juan de Herrera arquitecto que finalizo el fabuloso monasterio de El Escorial, el cual diseñó la ermita de La Virgen del Cubillo. Todos estos datos son producto de la conversación que mantuvimos en la etapa anterior con nuestro amigo el "historiador de Aldeavieja".

San Sebastián.


        Se la ve majestuosa, no es muy normal ver la iglesia del pueblo en un terreno completamente despejado de viviendas lo que la hace parecer más grande, la rodeamos y la torre, sin sombras, iluminada por los rayos del último sol de la tarde nos presenta dos robustos cuerpos muy capaces de aguantar el estilizado y llamativo campanario, vemos también la pétrea nave central de sencilla construcción en su parte posterior.

Una señora torre.


        Seguimos rodeándola para encontrarnos de frente al ábside que podemos quedarnos tranquilos de que no se caerá a la vista de lo reforzada que está por un buen número de contrafuertes. Adosada a la fachada principal se halla la capilla construida posteriormente, de estilo Herreriano con su bonita cúspide rematada por una preciosa veleta. 


Ábside, capilla, puerta principal, la torre con su campanario y todo ello ocultando a el Sol.


        Nos vamos a tomar un café al bar El Molinero, que después nos enseñara el artesanal belén hecho por la asociación vecinal del cual es encargado del encendido de la luz. 

Belén.


        Se nos hace de noche, ha llegado el momento de volver a casa, para ello volvemos a la plaza del ayuntamiento salida y meta del día de hoy, nos descargarnos de los petates y antes de meternos en el coche le damos un último repaso a el árbol iluminado que nos indica las fechas que corren y es imposible no ver la iglesia de San Sebastián con el bonito detalle del alumbrado interior de la cámara de campana. Remata la torre una "piccola" espadaña con una "piccola" campana está recortada por la ultima luminosidad solar, una bella panorámica que nos alegra y remata un día perfecto.

        Y comenzamos el regreso cantando el famoso villancico, 🎵🎶 Navidad, navidad, dulce navidad...🎶🎵 


Tarjeta de Navidad.
















 








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martes, 8 de febrero de 2022

13ª Camino de San frutos del Comando Peñota


13-11-21

 Prólogo


      Un amigo (El Inductor) nos hablaba del camino de San Frutos que nosotros desconocíamos, como muchos segovianos, entre otras cosas decía que solo eran unos ochenta kilómetros ¡Solo! ¡Qué gracioso! Con eso y pocos datos más (entre otras cosas nos consiguió la famosa Pajarera) comenzamos el juego.

      Hoy se cumplen 372 días desde que el día 7 del 11 del 2020 iniciáramos lo que en principio para nosotros era un pasatiempo y que a posteriori a sido un encadenamiento de divertidas peripecias llegamos con una mezcla de pena al ver que se nos acaban nuestras andanzas pajareras y de alegría de llegar a la última etapa y conseguir finalizarlo.




 13ª etapa

Villaseca - Ermita de San Frutos - Villaseca

      Deseábamos que llegase este día aunque no en estas condiciones climáticas,  la niebla no nos permite ver el panorama, pero ¡comenzamos! Cogemos los bártulos, entre tanto caemos en la cuenta de que la "coral de San Frutos" ha cambiado de escenario, si siete días antes decíamos que nos amenizaban el bocata cien metros al norte hoy oímos como cientos de pajarillos trinan alegremente cien metros al sur, el concierto es claramente un enérgico "alegro" que nos lleva a pensar que el día va a mejorar. Con ese festivo cante de los pajarillos arrancamos contentos desde los pies de la espadaña de la iglesia que pese a la cerrada niebla está envuelta en un halo luminoso que nos permite verla claramente.

Santo Tomas.


         Tomamos el camino que tiene la curiosidad de tener doble denominación, una en la dirección contraria a la que vamos a llevar hoy que sería el Camino a Sepúlveda y el que haremos hoy que como no puede ser de otra manera es el Camino de San Frutos. 
      Llevamos varias moscas gordas detrás de la oreja por la casualidad numérica, hoy es día trece (¡cuerna de cabra!) que curiosamente coincide en el numero con la decimo tercera (¡cuerna de chiva!) etapa, a lo que que sumaremos que nos vemos envueltos por la niebla que apaga la intensidad de la luz casi totalmente. Rodeados de un silencio sepulcral, ambiente misterioso, aire enigmático, con todos estos condicionantes y sin hacer otra cosa que andar, la fantasía se acelera y echa a volar, nada más y nada menos que ocho siglos atras.

      El prior de San Frutos le pide ayuda al arzobispo de Segovia Bartolomé de Ayllón que ordena al templario de la iglesia de la Vera Cruz fray Godofredo de Monzoncillo y el novicio Amaris de Gomezserracín se dirijan al conjunto monástico del priorato de San Frutos perteneciente al alfoz de Sepúlveda, para indagar sobre el posible asesinato de una mujer.

           
Los delatores.

          
      Continuamos el camino observados por los mirones puntiagudos mientras nos adelantan carretones tirados por bueyes, carromatos tirados por mulas y elegantes carruajes tirados por bonitos caballos, todos vienen de pueblos aledaños para asistir a la conmemoración de la liturgia en el priorato. Curiosamente no nos adelanta en todo el camino ningún peregrino, sabemos que estamos llegando porque en una explanada situada a media legua del priorato vemos a todos los carruajes bien instalados. Desde aquí hay que bajar a pie, nos cruzamos con el ilustrador Anselmo de Salamanca que venía con la intención de hacer "unas láminas", se va enfadado porque la niebla no le permite ver nítidamente el terreno…”Ten paciencia, le decimos, la niebla va a levantar” No se espera.

     Por nuestra parte nos acercamos al mirador para hacer tiempo, no se ve "tres burros en uno", nos quedamos con las ganas, retomamos el camino y llegamos a "la cuchillada" de la que cuenta la leyenda que la hizo el mismísimo San Frutos con su cayado con la intención de impedir el paso a los sarracenos. Ahora se cruza por el puente del mismo nombre, en este punto San Frutos hace de las suyas y comienza a levantar la niebla ¡menos mal! Si venimos aquí y no podemos verlo habría sido una faena…

Desde el puente la cuchillada al norte.

Desde el puente la cuchillada al sur.


           Cruzamos el puente que salva la cuchillada situada en el cuello que da entrada al lóbulo en el cual se sitúa el santuario. Nuestra suerte está cambiando, la niebla se levanta y se va haciendo la luz de lo cual nos beneficiamos cuando tenemos la primera aparición, ¡una preciosidad! ¡deslumbrante! Ha merecido la pena la espera. Nos encontramos delante de una alhaja, una joya con miles de piedras preciosas engastadas de forma magistral por los "canteros joyeros". Admirando la fachada pasa un buen rato hasta que cerramos la boca y parpadeamos cuando salimos del encantamiento que nos ha producido. 

          El Comando Peñota ha sufrido un nuevo flechazo, el emplazamiento, el color, la disposición, la historia, la orientación, su bella construcción romanica, la luz y los colores tan segovianos plasmaba el pintor segoviano Lope Tablada, de nuevo nos despertamos ahora el motivo ha sido un grupo de visitantes, en estas condiciones es difícil imaginar el silencio que tendría que dominar el conjunto siglos atrás.

Fachada principal.


           El impacto de la visión del sorprendente frontis nos retrotrae de nuevo ocho siglos atrás y antes de entrar a la derecha vemos a dos monjes provistos de maza de yerro, própalo, pico de punta de gurrión, cuñas, etc., están trabajando en la apertura de un nicho, charlando con ellos, nos comentan que en el anterior han enterrado al refitolero fallecido la semana pasada, se disponen a cavar otro, llama la atención hallar el pequeño camposanto al lado de la puerta principal.

Nichos excavados en la roca.

      Antes de acceder al interior les preguntamos sobre el caso de la mujer, nos dan su opinión, a continuación nos dicen que nos descarguemos en la portería según se entra a la izquierda.

Desde la portería.

      La siguiente estancia a la izquierda es el refectorio donde se encuentra el cillerero pesaroso por la reciente muerte de su ayudante, dado lo dolido que se encuentra nos responde a las preguntas de lo ocurrido deficientemente. Continuamos y para ello cruzamos la puerta que se ve desde la principal y que separa el vestíbulo del patio, donde nos encontramos a la izquierda el acceso al patio y enfrente una escalera que tomamos para subir a la iglesia. 

Puerta principal y entrada al patio.

      En a puerta de la iglesia nos encontramos con el sacristán barriendo la humilde nave central en la que se ven las flores secas del enlace celebrado de una hermana de un oblato cuyos padres aportaron una buena dote a la ermita, sobre el austero altar un sencillo retablo dedicado al santo y al que posteriormente se le añadieron sus reliquias.

Nave central de la iglesia.

      A la izquierda hay añadida una nueva capilla consagrada al santo, en ella hay un sillar en el altar del que dice la tradición que si das tres vueltas por debajo te desaparecen todos los dolores, nosotros nos tenemos que volver doloridos ¡imposible! ¡No podemos pasar! El oratorio tiene una bonita y colorida iluminación producto de la vidriera situada en su cara norte. 
Vitral de San Frutos.

          Volvemos a la iglesia para la hora canónica de Regina Coeli y una vez terminada mantenemos una conversación con el sacristán. No sabe nada sobre el caso… Salimos para encontrarnos en las estancias monacales con el camarero que está colocando la ropa de cama. Está dispuesto y nos cuenta su versión, un marido celoso de su mujer creyendo que era engañado la despeño por un precipicio, San Frutos sabedor de la castidad de la mujer la salvó de la muerte. En gratitud la mujer cedió todas sus propiedades al priorato, como reza una anotación grabada en una piedra incrustada en uno de los muros de la iglesia. Decididamente todos los habitantes del priorato están persuadidos de que fue un milagro, imposible convencerles de lo contrario.

Inscripción en el muro sur de la iglesia.


Desde las estancias de los monjes.


      Una nueva metamorfosis y dejamos atrás las "habitaciones" para salir del patio del recinto y dirigirnos al minúsculo cementerio que se encuentra al este, casi  en la punta del lóbulo rodeado por el Duratón ochenta metros más abajo, nos acercamos al borde de la orilla convexa, frente a nosotros, a nuestra misma altura en la orilla cóncava del río vemos la meseta de El Lastrón indefensa, solamente poblada por escasas encinas, unos pocos enebros que sobresalen por encima de unos pobres pastos.  
 
     Después de disfrutar de la belleza del meandro encajado nos asomamos al sobrio panteón familiar del santo en el que presumiblemente están los féretros en los que se pueden leer los nombres del santo y de sus dos hermanos aunque suponemos que después de las infamias que se les hizo sobre todo a los hermanos en Caballar, las posteriores exhumaciones y traslados, es de suponer que quede poco de ellos ahí sepultado. Ahora nos acercamos al pequeño cementerio, diminuto y bien cuidado, curiosamente se ven tumbas recientes, hay que reconocer que el sitio es precioso, pero realizar un sepelio en él tiene que ser bastante laborioso, desde aquí damos media vuelta e iniciamos el regreso.

Panteón y sacramental.

      Volvemos a entrar al conjunto por el patio para encontrarnos con una visión soberbia de la iglesia y lo que queda de la galería que estuviere adosada a la misma y que subimos a ver. Entramos por un arco en perfecto estado y a la izquierda vemos los curiosos contrafuertes, adosados a la iglesia con posterioridad, sin ningún tipo de trabazón por lo que los han tenido que anclar con unas poco medievales pletinas.

Preciosa imagen del conjunto.

      Después de disfrutar de la belleza de lo que queda del priorato, de nuestros imaginativos y utópicos sueños, de la reverberación que contiene todo el conjunto, si prestas atención te parece escuchar la historia que contienen estas piedras. Llegó el momento, nos vamos con pena pero con la promesa de volver, ya estamos pensando en más de uno que sabemos que le va a gustar.

      Ahora que se ha levantado la niebla aprovechamos para ver bien la grieta, cruzamos el puente de La Cuchillada de nuevo, nos acercamos a los meandros situados al sur para disfrutar de nuevo de la espectacular visión de las hoces del Duratón, sobrecoge ver el "inmenso trabajo" que ha hecho el Duratón para modelar esta belleza que curiosamente les gusta tanto sobrevolar a los grandes buitres que anidan a cientos por todos los recovecos de los muros de caliza. Nosotros que estamos muy acostumbrados a verles sobrevolando las térmicas de la pequeña depresión por donde discurre el arroyo de la Tejera situada en nuestro término que está delimitada por los parajes de los Prados de la Albarrana, Prados de Gansapajaras, el Canto de la Legua, el cerro de El Potril, la Cerca Portillo y Cañadas Hondas, ahora disfrutamos de la belleza del pesado e indolente vuelo de las enormes rapaces que planean la hoz formada por el río, acotada por los sitios de El Batán, Valdepuerco, Santa Engracia en la margen derecha y el de la meseta de la margen izquierda que nos da una posible pista del porqué de la proximidad de los buitres y que tiene por nombre Los Muladares ¡Sobrecogedor!

No se aprecia a los buitres pero hay están.

        Media vuelta de nuevo, tomamos dirección norte para acercarnos al mirador a disfrutar lo que no nos ha dejado disfrutar anteriormente la niebla, ha merecido la pena, más aún cuando tenemos un grato encuentro con Sextús de Cantimpolos, Clarisa de Sotosalbos y su bonita familia, después de disfrutar del agradable encuentro nos despedimos. 

Desde el mirador.

                    
      Ellos toman rumbo a la ermita, por nuestra parte subimos la pendiente que nos separa de la "explanada de carruajes" situada en el paraje de La Cruz, la cruzamos diagonalmente con la intención de acercarnos a las ruinas del Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz para tratar de verla desde el lugar de la Cruz del Canto. Llegó la hora de hacer un alto en el camino para comernos el bocata, una vez terminado el refrigerio arrancamos. Pronto caemos en la cuenta de que el hombre propone y la orografía dispone, sorprendentemente vemos como los pequeños cauces de arroyos que desaguan al Duratón  están completamente secos pero a base de años han tallado tremendas brechas, sorteándolas nos alejamos cada vez más de nuestro objetivo inicial. En el sitio de la Pillera decidimos cambiar de idea, nos vamos hacia la meta campo a través, el camino que tomamos nos recuerda a "las etapas del infierno del norte", afortunadamente está seco, pero un adoquinado sarnoso nos maltrata los tobillos.

Escabroso camino.

          Bajamos dificultosamente por el abrupto adoquinado hasta el cauce de un arroyo seco, cruzamos un sembrado recién roturado  y comenzamos a subir por una pendiente cada vez más limpia del irregular "pavé", llegamos a la cota 1028 donde nos encontramos un redil con un pequeño refugio del color de las tierras nativas que le dan un ambiente acogedor y que sospechamos servirá para dar cobijo a nuestro amigo Félix y a su hermano de las inclemencias del tiempo.

"La majá"

      Abandonamos el bermejo  chozo, la puerta del aprisco se enfrenta a unas desdibujadas roderas que siguiéndolas nos llevan hasta la senda que coincide con el camino de vuelta de la etapa anterior, cruzamos El Porrón para acabar desembocando en el camino que gracias a su doble denominación ahora le llamaremos Caminos a Sepúlveda, desde aquí mirando al noreste se ve recortado al fondo Somosierra con alguna cumbre nevada y sobre ellas los renglones dibujados por las "huellas de las flatulencias" de los aviones dentro de los cuales se nos muestra una microscópica luna.

¿ Todos los aviones van a Valladolid ?

      Al poco de comenzar este último tramo se nos aparece la espadaña de la iglesia que según nos va acercando a ella va creciendo, llegamos a la recta final que nos deja en la meta donde nos llevamos la sorpresa de ver como un satélite del Comando Peñota eclipsa al Sol.

El aura del Comando Peñota.

Epilogo y Colofón

      Todo pasa, todo llega y nosotros aunque lentamente hemos alcanzado la meta y cantamos con Porky aquello que decía 🎶 🎵 lástima que terminó la peregrinación de hoy… 🎵 🎶 Y parafraseando el verso del famoso soneto de Quevedo: burla burlando trece etapas vamos acabando.
             
      Tenemos que indicar que en la segunda etapa comenzamos tomando un microbús  en Espirdo que nos acercó a La Lastrilla (donde comenzamos la etapa) con una conductora de La Empresa Linecar simpatiquísima, nos despedimos de ella hasta el siguiente viaje, el fin de semana siguiente nos presentamos en Santo domingo de Pirón, el microbús había comido mucho esa semana y se transformó en un enorme autobús con un conductor serio pero experimentado como pocos, a partir de aquí el pajarero nos atrapo y supimos que le haríamos integro, las etapas restantes siempre las hicimos la ida por el Camino de San Frutos y la vuelta por otro diferente, esto nos ha llevado multiplicar el recorrido de 80 kms. a 164,64 kms.

      Tambien decir que de las dos posibilidades que hay de hacer el camino, por la sierra o por Caballar, nosotros optamos por esta última solamente por darse la casualidad de que pasa por Muñoveros donde tenemos el acicate de poder ver a Delia, Oscar, Fernando, Quinti  y a Edu "el inductor" que siempre nos tratan estupendamente.
      
      El periplo nos ha encantado, hemos conocido bellos  parajes  y desconocidos pueblos que nos han enamorado y nos han mostrado el atractivo de nuestra provincia, podemos estar orgullosos.

      El único contratiempo ha sido no haber coincidido con una iglesia abierta excepto la última, la de San Frutos donde nos remataron el disgusto al decirnos que no nos sellaban la "Compostela pajarera" después de que nos la agenciase Edu (El Inductor). Una pena que se nos haya quedado inmaculada, afortunadamente tenemos el camino recorrido a pie, recogido gráficamente y esperamos que la experiencia tarde en desaparecer de nuestros cerebros ¡Viva San Frutos!

         
1ª Segovia- Zamarramala-La Lastrilla                           8,80 Km.    Ida y vuelta
2ª La Lastrilla-Espirdo-Tizneros                                   12,14 Km.    Ida y vuelta 
3ª Tizneros-Basardilla-Santo Domingo de Pirón          11,50 Km.    Ida
4ª Santo Domingo de Pirón-Tenzuela                            9,73 Km.    Ida y vuelta
5ª Tenzuela- Carrascal de la Cuesta                            12,82 Km.    Ida y Vuelta
6ª Carrascal de Cuesta-Caballar- Carrascal                13,13 Km     Ida y vuelta
7ª Caballar- Muñoveros-Caballar                                 16,27 Km     Ida y vuelta
8ª Muñoveros-Puebla de Pedraza-Muñoveros             16,01 Km    Ida y vuelta
9ª Puebla de Pedraza-Cantalejo-Puebla de Pedraza   16,15 Km    Ida y vuelta
10ª Cantalejo-Sebúlcor-Cantalejo                                 10,45 Km    Ida y vuelta
11ª Sebúlcor-San Miguel de Neguera-Sebúlcor            10,07 Km    Ida y vuelta
12ª S. Miguel de Neguera-Villaseca- S. Miguel de ...    15,98 Km    Ida y vuelta
13ª Villaseca-Ermita de San Frutos-Villaseca                11,62 Km    Ida y vuelta
                                                             
                                                            Total............     164,64 Km


🎶 🎵 eso es to, eso es to, eso es todo amigos 🎵 🎶

 



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