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domingo, 11 de abril de 2021

8ª Camino de San Frutos del Comando Peñota

 

27-02-21

"8ª mini-etapita"

Muñoveros-Puebla de Pedraza-Muñoveros

         Dejábamos el pueblo en la anterior etapa saliendo por la plaza de La Pepa desde donde comenzaremos la de hoy, "et voila" la primera lección del día: hemos aparcado al lado de un mojón con una leyenda que reza  -XXI-X-MCMIII, En este sitio se inauguró la construcción de los caminos vecinales de la provincia ¡menuda sorpresa! Descubrimos un segundo kilómetro cero, el de la "Puerta del Sol" de Madrid, kilómetro cero de todas las carreteras de España y el de la plaza de La Pepa de Muñoveros que es el de todos los caminos vecinales de Segovia, nunca te acostarás..., visto lo cual podríamos cambiarle el nombre al pueblo por el de "Muño-cero". También vemos un pedestal con un busto doble que representa a un labrador con su hijo al hombro que nos encanta, en principio nos recordaba la técnica de la obra de José Antonio Abella titulada monumento a la trashumancia situada en la rotonda que hay al lado de baterías en  Segovia capital, posteriormente descubrimos ciertas diferencias, "estudiaremos su tema".

¿Autor?

Mojón del cero absoluto.


          Con tantas distracciones y un par de conversaciones nos tenemos que ir que se hace tarde. Llegamos al paraje del Camino Angosto donde a la izquierda nos encontramos un pilón que parece una piscina de una calle para Torrebruno.

Pilón bajito.


         Seguimos el camino con nueva sorpresa, nos encontramos con O. que ya viene del paseo con sus tres perros y un par de amigos, bla, bla, bla… ¡Hasta luego! Nos encontramos con una bella estampa donde comienza una reciente plantación de chopos con pinos en ambos lados que les resguardan de los vientos y al mismo tiempo aprovecha el humedal que se forma en la vaguada del arroyo Horcajada que suponemos idónea para esos menesteres.


Comienza la chopera.

        Nos encontramos de frente con una chopera un más crecidita, calculamos a ojo que tendrá de seis a ocho años viendo el grueso que tienen, le faltan otros tantos para recoger la cosecha, ésta aprovecha las dos márgenes sedimentarias del río Cega. Llegados a este punto nos vemos obligados a girar noventa grados a la izquierda para dirigirnos por un precioso camino flanqueados a babor por un pinar resinero bien replanteado en espera de comenzar dentro de pocos días de nuevo las tareas de recogida de la resina, a estribor nos acompaña la chopera en perfecta formación de legión romana dirigida por el cónsul Quinto Pompeyo Rufo. Vemos las primeras centurias formando las cohortes porque lo que es imposible de ver es la legión integra que está formada por miles de "populus" desplegados, estáticos, con sus trajes gris metálico. Después de ver este sinnúmero de "soldados" decidimos meter dos futuras visitas a la carpeta de pendiente, una la haremos en primavera para verlos vestidos de verde y otra en otoño cuando se cambien de traje y se pongan el amarillo y al tiempo, si tenemos suerte, podamos disfrutar de dos conciertos dados por sus hojas, uno pianísimo dirigido por el "director brisa" y un allegro molto vivace dado por "director viento", ya lo estamos deseando.


Miles y miles.

No me mires así que yo tambien me he asustado.

El Jing y el Yang.


Canal resinífero.


        Una verdadera delicia de camino, a su belleza se añade la sensación que tenemos de ir flotando sobre nubes gracias a su suelo ligeramente arenoso ¡Atención! Menudo alegrón que nos llevamos cuando después de dos años volvemos a oír el repiqueteo de un picapinos, (música para nuestros oídos) trabajador incansable, es el encargado de construir muchas de las casas-nido que posteriormente las disfrutan infinidad de aves y pequeños mamíferos, no conseguimos verle pero simplemente oír su genuina polifonía nos ha inundado de felicidad, con esta alegría llegamos a la SG-V-2317 a la que acompañaremos en dirección norte para cruzar por su puente el... 



         Nada más cruzar el puente vemos a nuestra izquierda la pequeña ermita del Carmen lugar en el que se celebra en su honor la romería de Frades desde La Puebla a primeros de Mayo.

Fachada de la ermita con la pequeña espadaña y la campanita.


        Dice el refrán que cuando el cencerro suena, badajo lleva, nos acordamos de él porqué en la campana de la ermita el badajo brilla por su ausencia, pensamos que será para que no den conciertos los facinerosos que lo conseguirían fácilmente con una piedrecita.  De nuevo cruzamos la carretera ahora con dirección este, llegamos a  la Pradera de la Fuente donde a la izquierda nos encontramos un gran arenero ya en el final de sus días.

La laguna del arenero.


          Proseguimos acompañados por el sur por las legiones de chopos que riega el Cega hasta que la frondosidad del pinar nos la oculta, cuando se aclara de nuevo es para encontrarnos con otra plantación de chopos imberbes ahora aprovechando las ramblas de nuestro nuevo compañero el arroyo Avilés. Se quedan atrás los pinares que se van clareando para coger el testigo las encinas ¡y que encinas! Nos sorprende encontramos con algunos ejemplares de troncos soberbios, ramas despampanantes, muchos gorrinos engordados con sus bellotas y siglos de vida que les dan ese bello porte, cuesta separar la vista.  

Fabuloso ejemplar.


Encina llamada La Gorrinera metiendo tripa para salir bien en la foto.

        Después de leer el cartel, admirar y disfrutar de la bella Gorrinera proseguimos, miramos al noreste y vemos recortado en lo alto de una loma un bonito perfil de La Puebla.

¿Hay alguien?

        Subiendo una ligera pendiente llegamos al pueblo para entrar ¿Por qué calle? no podía ser de otra manera, tenía que ser por la calle de La Encina. Continuamos por la primera a la derecha y hacemos lo mismo en el siguiente cruce para presentarnos enfrente de la iglesia de Santiago Apóstol para contemplarla. Sus fachadas son sencillas, sobrias, donde sí que se desembolsaron muchos maravedís del presupuesto en la contundente torre de dos plantas en la que se ve claramente mejores materiales, más medios y los maestros más experimentados, lo que le da a la iglesia más empaque y belleza. Después de darla un vistazo, nos fijamos en un detalle que nos resulta muy curioso, vemos unas vieiras labradas en la piedra, cosa curiosa teniendo en cuenta que estamos en Segovia lejos del mar (lo que no es óbice para ser patria de grandes marino mercantes) por otro lado teniendo en cuenta la advocación de la iglesia es lo suyo. Nos llega uno de los buenos momentos del día, el momento del tentempié, como siempre el ayuntamiento tiene a bien situarnos estratégicamente un banco con vistas a la plaza, la iglesia, el pararrayos, la cigüeña y a una preciosa veleta.

Iglesia de Santiago Apóstol con su "puertecita de sacristanes".

Está como nueva.

         Una vez calmada la carpanta pasa una pareja a la que preguntamos por el posible camino de vuelta que no lo tenemos muy claro, vemos por una parte que tenemos un puente para cruzar el río en un camino que hace muchos kilómetros, por otra parte vemos en el plano otro camino que nos lleva casi recto a la meta, optamos por esta posibilidad. Nos vamos “rompiendo cinchas" y antes de llegar al paraje de la Encina Corva viene hacia nosotros un ciclista, el único que hemos visto en todo el día, le damos el alto, frena y nos atiende, tenemos suerte porque es conocedor de los caminos y a nuestra pregunta sobre la posibilidad de cruzar el río nos asegura categóricamente que es imposible, nos comenta la posibilidad de dar una gran vuelta por el puente que veíamos en el plano ¡imposible! ¡Muy largo! En contra de nuestra voluntad tenemos que deshacer el camino por parte de lo hecho esta mañana, le damos las gracias al ciclista y a San Frutos pajarero y redirigimos la etapa. Llegamos al arroyo, dejamos las encinas a nuestra espalda, atravesamos el pinar, nos encontramos de nuevo con "las legiones" y el arenero, inmenso depósito de materiales solidos acumulados pacientemente por el río durante miles de años, antes incluso de saber que se iba a llamar Cega.

"El socavón".

        Viendo tan tremenda excavación es para pensar donde habrá ido a parar el hectómetro cubico de arena que han arrancado del arenero teniendo en cuenta que los pueblos la rodean no son muy grandes.
         
        De nuevo en la SG-V-2317 a la altura de la ermita. Llegamos al puente sobre el río donde nos asomamos por la barandilla y al ver el caudal que lleva, un torrente de consideraciones, nos vienen a la cabeza, principalmente, cómo se nos podía ocurrir pensar en pasar el río quitándonos botas y calcetines (recordamos la carcajada del ciclista cuando se lo contamos). Vemos como fluye suavemente el agua del río por un cauce de poco más de tres metros de ancho y algo más de un metro de profundidad, un auténtico afluente del Duero. Observando el discurrir del agua nos acordamos de la etapa que hiciéramos hace justo un año atrás al Chorro de Navafría, maldita memoria, como ha sido posible que se nos haya olvidado, a la altura del área recreativo del Chorro un río joven revoltoso, sonoro, alocado y seguidor de la música rock, un auténtico río de montaña.

A seis kilómetros de su nacimiento (un año atrás). 

Río abajo le vemos más tranquilo, mucho más tranquilo, menos ruidoso, a estas alturas es amante de la música melódica. Curioseando vemos porque no ha aumentado el caudal, el motivo no es otro que las numerosas acequias que toman el agua para regar arboledas y sembrados, con todo y eso para cruzarle tendríamos que ponernos el bañador y cruzarle a nado.   

Treinta kilómetros más abajo que la anterior.

        Bueno ¡nos vamos! Que si no al final nos ahogamos en el Cega. Desandamos el tramo de carretera (en este momento nos adelanta nuestro benefactor ciclista que vuelve a casa) que nos lleva de nuevo al sitio de La Losilla, desde donde tomaremos un atajo que a la postre nos dará varias sorpresas. La primera es encontrarnos en medio de la nada del pinar un corderito recién nacido completamente negro exceptuando una pequeña manchita blanca en la frente con su madre, totalmente blanca. Se la ve que muy pendiente de su recién nacido, la primera pregunta que nos viene a la cabeza es, donde estará su rebaño, como nos falta poco para llegar al pueblo nos vamos en busca del dueño, pero antes dos corzos cruzan por delante de nosotros corriendo despavoridos, pronto vemos el motivo, tres sátiros los persiguen en su 4X4 por un camino que lleva su misma dirección. Estamos de suerte, entre pinos se vislumbra un rebaño, vemos al pastor recogiendo el rebaño en un aprisco de los modernos, portátil de poner y quitar, cuando nos ven las ovejas se asustan, el rabadán nos lo recrimina y cuando lo soluciona le comentamos nuestro hallazgo, a lo que nos responde que al corderito le había atado al pino y que en cuanto le dejemos terminar de meter a las ovejas en el redil irá a por el corderito y su madre. Charlamos un rato con él y entre otras cosas descubrimos que es el abastecedor de corderos de nuestros amigos del pueblo. Nos despedimos y continuamos, pronto salimos del pinar y llegamos a "la piscina de Torrebruno", a su alrededor vemos claramente las huellas en vista de las cuales caemos rápidamente en el porqué de la altura del pilón, está hecho a la altura de las ovejas, otra lección aprendida, nos despide el campo y el día con otro regalo del camino de San Frutos.

El sol de oro segoviano se despide de nosotros


        Antes de llegar al pueblo recapitulamos y solo podemos decir una cosa, etapa maravillosa, la hemos disfrutado muchísimo y cuando entramos al pueblo nos encontramos con una redundancia que nos pone a cantar la famosa canción🎶🎶 Muñoveros  Muñoverooos, Muñoveros  Muñoveros pop 🎶🎵 (famoso éxito que hiciera famoso Fernando Esteso treinta y tantos años atrás)









        




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domingo, 14 de marzo de 2021

7ª Camino de San Frutos del Comando Peñota

 

20-02-21

"7ª mini-etapita"

Caballar-Muñoveros-Caballar

         De nuevo nos entra "el pajarillo" (dado que estamos en el camino de San Frutos) tenemos en cuenta que para ir a la salida haremos un recorrido ignoto por el tramo de la SG-V-2362 que va de La Cuesta a Caballar, como sospechábamos es precioso. La entrada a Caballar por la depresión del río Del Horco es para disfrutarla. Entramos al pueblo en el que dada su ordenación es complicado aparcar, pero encontramos el sitio idóneo en la plaza... 

En la actualidad no existe el nogal.


         Es en esta plaza se sitúa la ermita de la Virgen del Carmen tercera de las ermitas que tiene Caballar.

Siglo XVIII.


        Desde aquí nos vamos por el paseo del Regajal, cruzamos el arroyo de los Ventrones y pronto llegamos a la plaza de Pavía en la que hay una fuente con una curiosa pilastra de piedra que nos recuerda a un tronco de un árbol con su corteza fosilizado.

Adiós al grifo.


        Y nos vamos en busca del deseado  camino luchando contra el feo, fuerte y fastidioso aire que hace. Con el berrinche nos hemos pasado ¡media vuelta! Llegamos de nuevo a la calle Eras que tomaremos para acercarnos a el Camino de Veganzones por el que transcurre el tramo de la etapa del día de hoy. Cuando abandonamos el amparo de las casas  nos ataca el tifón inmisericorde que nos va a llevar en volandas todo el camino. Subimos una pendiente larga y tendida, que gracias al empuje del aire de barlovento nos lleva en volandas hasta el cambio de rasante. Una perturbación atmosférica crea a pocos metros de nosotros en mitad del camino un ciclón que levanta una tremenda polvareda, tenemos suerte, se aleja, buena noticia, ya tenemos bastante con el siroco que estamos soportando ¡Cómo no nos vamos a desertizar teniendo en cuenta las toneladas de polvo que viene del Sahara cada dos por tres! Vemos una central térmica, cuando llegamos a su altura nos damos cuenta que se trata de la planta de tratamiento de purines de Turégano. Estudiando el tema, nos enteramos que lo primero es que se ha reabierto después de cinco años cerrada por varias circunstancias, entre ellas, una muy importante, el fin de las subvenciones a la anterior empresa. Hay que añadir que la nueva empresa la mejorado la maquinaria con lo cual ha incrementado la producción. Nos quedamos asombrados al leer que en sus instalaciones "reciclan" unas 100.000 toneladas de purines todos los años, dividiéndolos en sólidos para abonos y cama orgánica para las granjas además de líquidos para abonos fáciles de extender. Esta ardua tarea viene estupendamente a la comarca, sobre todo si tenemos en cuenta que la provincia de Segovia cuenta con más de 1.250.000 gorrinos de cuatro patas que lógicamente producen muchos, muchísimos purines… Viéndola desde fuera parece mentira que todo ese conglomerado tecnológico sea única y exclusivamente para el reciclaje de "KKS". 

No, no es una central nuclear.


        No podemos parar, el vendaval sigue empujándonos sin miramientos, cruzamos casi sin mirar la SG-V-2361 carretera que une El Guijar con Turégano espoleados por el tifón que tiene dos cometidos, uno arrastrarnos y dos castigarnos con "el purín". Llegamos a trompicones al sitio de la Pradera donde tomamos el Camino de Turégano con dirección este, ahora  el sotavento nos ataca por estribor que le hace aún más molesto pero afortunadamente ya no viene acompañado de "purín" ¡Estamos en racha! Salimos de Málaga y nos metemos en Malagón. Nos encontramos con dos perros con cara de pocos amigos, nos acompaña la suerte, entienden el idioma de los signos, identifican el que significado de levantar el palo amenazadoramente. Llegamos a El Hoyo con el dichoso torbellino que no deja de atacarnos hasta que las viviendas de Muñoveros acogedoras nos resguardan. Caemos en la cuenta que hemos entrado por el camino errado. Ponemos rumbo a la iglesia de San Félix Mártir, otra preciosidad románica que hay que sumar al patrimonio segoviano, vemos la bonita torre con una campana "XXXXL", el bonito porche está cerrado a cal y canto, tiene también varios añadidos y según reza un cartel que hay a la derecha de la puerta de acceso en ella descansan los restos del Capitán Comunero Juan Bravo (historia muy interesante que metemos en la carpeta de pendiente para su posterior lectura).

Preciosa la torre.


         Buscamos protección  de los remolinos y lo encontramos a dos pasos en una plazoleta que amalgama diferentes generaciones uniendo en la misma el parque infantil y los aparatos de ejercicios para mayores. Mientras que se lo pasan pipa dos niños tirándose por el tobogán nosotros damos cuenta de una "paella y de lo otro" y según nos vamos vemos la terraza del bar Orejana en funcionamiento, aprovechamos para tomar un café que nos anima y nos calienta. Nos encontramos un poco contrariados pensando en el viento en contra que nos sufriremos a la vuelta… ¡Al camino! Lo primero pasamos por la plaza del ayuntamiento de grato recuerdo para nosotros, la primera vez que visitábamos Muñoveros -tiempo ha- pasamos un buen día con los amigos de un amigo que nos invitaron a una barbacoa, un paseo hasta el huerto y posteriormente terminábamos viendo un concierto del Muñosound.



       Saliendo por la calle Real Alta pasamos por la puerta de la presunta (no estamos seguros) casa de la que fuera mujer de Juan Bravo, Catalina del Río,  con el escudo en el que viene reflejado “del Río”, en la puerta un llamador de los que tanto nos gustan, el diseño es sencillo tiene su placa, el espigón y el martillo que al golpear en el tas sujeto al portón produce el penetrante y sonoro requerimiento, pese a su sencillez no deja de ser bonito además de efectivo, seguro que lleva muchísimos años funcionando perfectamente.


Casona.

Sencilla y estilizada aldaba.


        Salimos ya del pueblo paralelos al Vía crucis pensando en el que nos queda de pasar a nosotros. Pasamos Las Povedas, dejamos atrás Carramajuelos, llegamos a Panes de Oro y nos damos la vuelta. Primero vemos como empequeñece Muñoveros a poco más de un km., pero lo más importante, San Frutos se ha puesto de nuestra parte y ha calmado el viento ¡qué maravilla! Subimos una pendiente mesetaria larga y suave pero si tuviésemos que subirla con el ventarrón que hemos sufrido en la ida las estaríamos pasando canutas. Nos acercamos a una pequeña construcción que contiene un pozo y un milagro, parece mentira que a media ladera este a rebosar, posteriormente caemos en la cuenta que el camino va paralelo al presunto arroyo de la fragua.

Alberca.


        Cruzamos del nuevo la SG-V- 2361 para llegar a Las Cárcavas donde nos entra una gran duda, ¿Por qué ese nombre? Claramente se ve que está equivocado, es una semi planicie justo en el cambio de pendientes y con la curiosidad de que tratándose de una loma se encuentra enfangada y tenemos que librar el camino como podemos, bajamos por Las Lastrillas donde se nos muestra una preciosa estampa (y una mala fotografía) de la iglesia de Caballar alineada con la de La Cuesta al fondo, ya en La Pradera Chica conectamos de nuevo con el camino de Veganzones desde el que descubrimos un arenero de tierras enrojecidas con sangre segoviana.

Arenero ruborizado.


        Si hubiésemos traído una carretilla nos habríamos llevado barro para hacer unos botijos. Nos vamos acercando a la meta. Atravesamos la SG-V-2363 carretera que va a Turégano para entrar al pueblo ahora por las huertas, se ven las huellas que nos dicen que entre otras hortalizas tienen que dar muchas judías o judiones, una nueva vista de Caballar que insiste en demostrarnos que es precioso desde cualquier punto cardinal.

¿Cómo te quedas?


         Nos hacemos el recodo del fraile habitual y en este caso final, donde nos encontramos con el ya habitual potro que dada la topografía del pueblo no se encuentra en un sitio idóneo,  lo que dificultaría el manejo de los animales en ese espacio estrecho e irregular, también se aprecian a su espalda los efectos de la borrasca que ha derribado un árbol.



        En un santiamén llegamos a la meta y según nos vamos, nos despedimos del pueblo cantando el famoso éxito de Georgie Dann  🎵 🎶 Caballar Caballar... Caballar te quiero... 🎶 🎵 la la la lara la la  🎶  🎶 

      

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viernes, 26 de febrero de 2021

6ª Camino de San Frutos del Comando Peñota


13-02-21

"6ª mini-etapita"

Carrascal de la Cuesta-Caballar


        Ha pasado algo menos de dos meses desde la 5ª de San Frutos pero han cundido de lo lindo, terminamos el famoso "anno horribilis" tan contentos ¡error! Hemos entrado a un "anno calamitosas" con mucho más de lo mismo, a lo que hay que sumarle la "Mortadela y la Filomena" que nos enterraron en nieve hasta el punto que han declarado zona catastrófica a la ciudad de Madrid y no sabemos si los alrededores  (como dicen que donde sucede la catástrofe toca la lotería de navidad, este año tocará el gordo en Madrid) aunque preferiblemente  nos atendremos a el refrán que dice año nieves año de bienes… Esperemos que empiece por quitarnos de encima la pesadilla que estamos viviendo y para tratar de olvidar haremos la ¡6ª de San Frutos! Que por cierto estamos deseando, después del buen sabor de boca y del resto de los sentidos que nos dejó la 5ª, para ello nos vamos y antes de llegar  a la salida que está en la plaza mayor de Carrascal de la Cuesta pasamos por delante de la iglesia románica de la Cuesta de la que estamos profundamente enamorados.

Nuestro amor.


        Una vez en la línea de salida nos equipamos y arrancamos como justo terminábamos la anterior, cantando la famosa canción infantil...🎵Carrascal, Carrascal, que bonita serenata...🎵 nos hacemos un recodo por el pueblo y salimos por la calle Turégano, cruzamos el antiguo Camino de Turégano a Carrascal hoy carretera, nos han puesto un rústico pero eficiente puente sobre la cacera que riega Las Eras.

De diseño rustico.


        Hemos empezado a ver agua que va a ser una constante a lo largo de la etapa, vemos a nuestra derecha la loma de Peña Pioja (1106 m.) en el que se sitúa un hito.

Vértice geodésico nº V.G. 45766


        Llegamos al presunto Cerro Mangueña que curiosamente tiene sus "lagunillas" y rodeándolas se nos va la vista a nuestros "cerros" teñidos de blanco.

Lagunilla de Mangueña.



Está muy viva.


        Seguimos el camino sorteando charcos y no nos queda más remedio que tomar la carretera que cruzáramos anteriormente que llega hasta Turégano, afortunadamente solo tenemos que andarla 750 m.  Llegamos al sitio de Serranillos desde donde vemos los efectos que el agua hace en los campos, es la crema rejuvenecedora, los maquilla, los deja lozanos y los reverdece, a eso unimos el cielo que está "seminublado" lo que le da al día una luminosidad especial que engalana toda la meseta

Ancha es Segovia.


        Tomamos a la derecha el camino que viene de Torreiglesias y que siguiéndole nos va a llevar a nuestro destino, Caballar, afortunadamente nos olvidamos de los caminos encharcados para encontrarnos caminando por una "autopista" creada con la concentración parcelaria, se haya seca para formar parte de otro cuadro.

Al fondo a la izquierda.


No cortar.


      ¡Camino cómodo! Cruzamos el arroyo de Valseco, subimos cruzando la hondonada y ya vemos unas construcciones que nos imaginamos  pertenecerán a nuestro objetivo. Bajamos hasta encontrarnos una labor merecedora de la "medalla al mérito al trabajo", una tierra sembrada con varios detalles que nos llaman poderosamente la atención, un precioso árbol del que no sabríamos decir de qué tipo se trata, adosado a un ejemplar igual al anterior hay un pequeño refugio que se podría decir unipersonal hecho con maestría, pero lo más sorprendente aún, es ver las miles de piedras que está claro que se han recogido pacientemente durante muchas jornadas de trabajo para colocarlas perfectamente en un acopio y así dejar el sembrado como el jaspe ¡admirable! Cabe desearle magnifica cosecha y todo lo bueno.



Arte agrario.

Diseño agrícola.


        Aún pensando en la visión del esfuerzo que ha realizado el paisano en su tierra, llegamos al cruce de la fuente de la Santa a la que visitaremos a la vuelta, damos unos pasos y nos encontramos con las ruinas de la que fuera ermita de San Frutos, solo quedan las cuatro paredes que están perfectamente realizadas, solo tienen dos ventanucos y a la cubierta le quedan cuatro vigas pochas.


Bellas esquinas de mampostería.


        Ya se ve el enclave en el que está situado el pueblo, inusual, curioso y que le embellece considerablemente. El camino discurre por un humedal aprovechado antiguamente por abundantes huertas que desatendidas hoy en día son transformadas en choperas, tiene que dar gusto verlas en verano repletas de hojas verdes y grandes movidas por la brisa produciendo ese rumor genuino. Nos encontramos con el río del Horco con abundante agua que cruza el camino y que vadeamos por un puente de dos ojos.

Diseño rural.


        Cruzamos el puente y antes de entrar al pueblo vemos que está situado a media falda de un cerro al que se abraza, con las calles escalonadas y paralelas a la ladera nos permiten ver el pueblo casi íntegramente. Tiene forma de morcilla (en que estaremos pensando) con la iglesia románica situada en su parte más  alta, lo que le da un aire solemne, no debe ser un pueblo sencillo para vivir pero sin lugar a dudas es un pueblo hermoso, podríamos decir que es hasta ahora es uno de los más bonito del camino que llevamos hecho.


Entrada por el Camino de Torreiglesias.


        Subimos por la calle Ángel Rebollo y -como nos llama la atención subimos por este callejón- que nos deposita en la calle Solana.

El atajo.


        Gracias al acortamiento nos presentamos en un santiamén (muy a propósito) a las puertas de la iglesia dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, levantada en el siglo XIII (mal número) donde haremos parada y fonda, que lo merece. Comenzaremos por la ubicación, edificada en una explanación situada al oeste, a treinta metros por debajo de la cumbre de un cerro llamado El Castillo (nos apena no haberle subido porque suponemos que tendrá unas bonitas vistas) volvemos a la explanada para ver el pórtico sobrio sencillo y de una altura considerable, situado en la fachada norte (cosa no muy normal), está flanqueado por dos tremendos contrafuertes -hechos a lo segoviano- (muchas piedras tuvieron que traer para hacer semejante machón) a la derecha de la entrada podemos ver una placa de falange de mármol blanco con dos nombres de fallecidos en la guerra civil (no sabemos si habría alguno del otro bando.) Es curioso que hace más de ochenta años en un recóndito pueblo que imaginamos semi-incomunicado hacía solamente diez años que habían puesto la primera farola en el pueblo fuese suficiente para encontrar "carne" para echar a la olla de la guerra, ocho décadas después sigue afligiéndonos, "nunca mais" ¡jamás!

Escalera a la cúspide.


        Cambiemos de emociones, pasamos a la fachada oeste, sencilla, en la descubrimos un precioso ventanal que  suponemos pertenecería a la clásica galería porticada, si nos fijamos por encima del ventanal se aprecia el hastial posteriormente recrecido para darle su acabado actual.

Acristalada.


        Nos vamos a la fachada sur donde vemos que efectivamente la galería que suele estar siempre en esta cara ya no existe, la han cerrado dejando una puerta con arco de medio punto en el centro con otros dos tremendos contrafuertes flanqueándola y una torre de dos cuerpos en la que llama la atención un precioso campanario que curiosamente es casi idéntica a la torre de la iglesia de La Cuesta, esto  nos podría llevar a pensar que podría estar construida por el mismo maestro constructor, desde la plazoleta que acompaña a la fachada se ve preciosa.

Bello y estilizado campanario


        Tenemos que volver a la principal para cruzar una puerta que se encuentra a su izquierda y da paso a un pequeño y cuidado cementerio que es una pequeña franja entre la iglesia y un muro de contención donde solo entran dos filas de tumbas, también descubrimos el escondido ábside que extrañamente no habíamos visto, es sencillo y hermoso, la pena es que la capilaridad de la humedad le está haciendo mucho daño, casi hasta duele ver el deterioro de esta maravilla.

Heridas visibles.

Necesita una reforma ya.


        Aún nos queda mucho por disfrutar, para ello nos asomamos al balcón que hace la explanada, dada su estratégica situación, se convierte en un gran mirador desde el que vemos al sur la vaguada por la que baja el rio del Horco, al oeste a nuestros pies, el pueblo rodeado por la vega que forman el río y su afluente el arroyo de los Ventrones, el prado comunal y al fondo la ancha meseta segoviana, Al norte veremos el barrio de Pavia, si a todo esto le añadimos un día primaveral, una estupenda temperatura y la ausencia de viento nos da la sensación de estar muy cerca del paraíso. Un verdadero privilegio tener la suerte de disfrutar de este emplazamiento, de la climatología, de la belleza del pueblo y de este privilegiado marco.

Al oeste.

        
        Pesarosos abandonamos el grato lugar del que hemos disfrutado desde el precioso mirador e iniciamos el regreso, bajamos por la calle Iglesia y a la izquierda, la belleza está en el ambiente, se mastica, a todo esto hay que sumarle el que los astros se alinean, nunca mejor dicho porque en este caso es literal.


Los rayos confluyen.


        Seguimos disfrutando del paseo por el pueblo y antes de abandonarle nos encontramos con una obra de reciente ejecución hecha por unos verdaderos maestros de la mampostería, de esos que nos gustan tanto, si bien hecha esta la fachada con las esquinas perfectamente labradas y las elaboradas dovelas de los dinteles la han enriquecido aún más.

Esmeradas las dovelas.


       Dejamos el pueblo por donde entramos, "descruzamos" de nuevo el puente rustico y deshacemos el camino que transcurre bajo las choperas exfoliadas.

Camino bajo "populus"


        Y en un periquete nos presentamos en el cruce de la fuente que cogemos para acercarnos a ella.


Cartel artesano con pajaro incluido.

        En un quinto de periquete llegamos a la fuente de la Santa. Cuenta la leyenda que en este lugar en el siglo VIII fueron decapitados San Valentín y Santa Engracia hermanos de San Frutos (familia de santos) a manos de los musulmanes, para posteriormente arrojar sus cabezas al pilón de dicha fuente, a día de hoy aún se guardan en la capilla que tienen en su honor en la iglesia del pueblo los cráneos de los dos hermanos, la fuente en realidad es un manantial que está cubierto con un templete en el que hay una leyenda borrosa que parece poner que se hizo por donación popular en el año 1769, a unos metros hay una pequeña ermita dedicada a los mismos, también nos han preparado un murete de piedra con vistas al prado del Agua que nos viene como anillo al dedo para nuestro siguiente propósito, dar buena cuenta de un estupendo "cocido madrileño" y lo otro. Una vez que conseguimos calmar el apetito, aprovechamos que estamos rodeados de un pacifico y sosegado ambiente  que nos da una relajación rayana a la siesta.


Manantial de La Santa.

Ermita de Santa Engracia y San Valentín


        Nos desperezamos y nos despedimos de la fuente, de la ermita, del prado del agua, de la chopera y arrancamos. Dejamos el camino de La Herrada a la derecha y un poco más adelante nos adentramos por la izquierda en un antiguo camino hoy en desuso que nos encamina a una hermosa vaguada.

Paraje de El Nogalillo

      El desusado camino nos dirige a la vaguada por la que subimos hasta el lugar de Cercas Pegadas desde donde después de dar media vuelta y ponernos mirando al norte descubriremos una imagen que se nos ha quedado grabada a fuego, soñamos con ella. Empezando por el oeste pequeñas encinas repartidas por la cárcava, al fondo, al noroeste vemos a Turégano y su precioso castillo, abajo, las tierras sembradas verdes, los barbechos roturados y a nuestra derecha un lozano pimpollar.


Preciosa estampa del termino de Turégano.


        Una vez que se nos pasa el arrebato continuamos y cuando llegamos a la altura del sitio de Las Cobatillas tenemos a la derecha el pequeño valle del arroyo de Valseco y en la ladera de enfrente vemos un sembrado arado perpendicularmente al cauce del río y curiosamente sin saber como puede ser, de forma incomprensible, vemos como corre el agua suavemente por todos los surcos con el sol que les da en el "justi-angulo" para reflejarse en el agua y ofrecernos la sugerente visión del “peine de agua con reflejos mágicos”. Llegamos a la SG-V-2362 que recorreremos en dirección a La Cuesta un par de cientos de metros, donde cogemos el Camino de Caballar que nos llevara a nuestra meta, eso sí cegados por el sol que no nos deja ver nada, una vez en el pueblo buscamos la sombra para recuperar la vista y aquí antes de llegar a la meta nos encontramos con la antigua fuente y la también antigua pila.

Pilón.

Antigua fuente del pueblo.


        Contentísimos con la sexta de ferias de San Frutos aún mejor que la anterior ¡ojala continuemos con el " In crescendo sostenuto"! Así deseamos que siga y nos vamos como terminamos la anterior etapita y como empezamos esta, cantando el famoso éxito:  🎵Carrascal, Carrascal, que bonita serenata...🎵.

        P.D.:  La historia nos vuelve a cautivar cuando leemos que corría el año del señor de 1123 cuando la reina Doña Urraca decide donar Caballar junto a otras propiedades al obispo de Segovia, por entonces no existía la iglesia que se haría dos siglos después. Según cuenta la tradición cuatro siglos antes fue cuando fallecido San Frutos sus hermanos renunciaron a quedarse en la ermita del Duratón y se vinieron al monasterio de San Zoilo hoy inexistente excepto una cruz que marca su antiguo emplazamiento. Sería allí donde lo musulmanes los capturaron para posteriormente decapitarlos en el lugar de la fuente. Dato curioso se recuperaron las cabezas y hoy en día 1300 años después siguen custodiados en su capilla dentro de la iglesia, tantos años desestimando la historia, maldita ignorancia…

      P.D.: Era moderna. Hablando con P. B. nos comenta que hace medio siglo P., maestra natural de San Rafael, impartió clases en la escuela de Caballar. 



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