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jueves, 9 de noviembre de 2017

The raven 29-10-17




29-10-17

The raven - El cuervo - The crow


     De nuevo vamos por la SG-500, como hace una semana pero esta vez solo hasta el km. 13 y nada más pasarle nos desviamos a la derecha y aparcamos. Nos pertrechamos con la idea es subir a la torre del telégrafo del Canto de los Hierros, pero ya se sabe lo que nos pasa... ¡nos perdemos más que la 10-11! Según damos el primer paso nos quedamos los dos mirando a Peña Cuervo, (la ley de la causalidad universal nos ataca de nuevo), ha coincidido que recientemente hemos visto la película The Crow y  hace dos días leímos el poema The Raven, todo esto lleva a mirarnos entre nosotros. No hay más que decir, a Peña Cuervo se le ha puesto cara de cordero, en vista de lo cual hacía él nos vamos. 

     Tomamos la Vereda de los Serrano, un tramo muy corto porque rápidamente cruzamos la cañada Real Soriana y a partir de aquí campo a través, tranquilamente, vamos por un césped que tienen las vacas bien rasurado, está muy aprovechado, lo que nos viene de perillas para hacernos más cómoda la subida. Nuestra primera visión es la señal de la victoria, no es mal augurio.

Victory.

     Seguimos subiendo y en una parada para tomar aire nos damos la vuelta y empezamos a disfrutar de las vistas. Pronto llegamos a Peña Cuervo y nos adentramos en una frondosa selva granítica de formas inimaginables, creadas por el inagotable trabajo de la naturaleza durante millones de años, aunque no tiene manos tiene sus herramientas, por cierto muy eficaces como por ejemplo: agua, nieve, heladas, viento, presión atmosférica, cambios de temperatura, etc., no hay arquitectos ni escultores, solo los diferentes agente climáticos y tiempo, mucho tiempo. Todo esto nos transporta al interior de una inmensa galería de arte de diferentes movimientos artísticos y a cielo abierto, lo que nos permite ver además los diferentes paisajes que nos rodean. Empezamos mirando al este, donde veremos el Potril protagonista de una etapa anterior sublime y que repetiremos no tardando mucho en busca de la "Charca Perdida". A su derecha la Cerca Portillo con el otoño tiñéndola dándole ese colorido tan bonito. Por encima de ella lo que desde aquí parece pequeña pero una vez arriba te das cuenta de su grandeza, Cabeza Renales, por esta cara esquilada, a lo lejos vemos también casi en su totalidad la integral y a nuestros pies vemos discurrir la Cañada Real Soriana Occidental que viene desde el pueblo Badajoceño de Valverde de Leganés y que después de 700 km. llegará a Soria y viceversa, la tenemos en la carpeta de pendiente y ojalá un día pudiéramos hacerla entera, lo que no sabemos bien es en qué dirección nos gustaría más.
     
     El sentido del olfato gozoso nota una fragancia conocida.

El Toril.


La Cerca y detrás Cabeza Renales.
     Nos movemos buscando las vistas del norte, caminando vamos viendo berrocales artísticos, hay uno concretamente que le hemos visto desde el inicio, hoy y muchos días más que será nuestra mente calenturienta pero le llamamos el Pezón, vista desde aquí nos damos cuenta que realmente no se parece mucho a un "pez grande".
     
     Un delicioso aroma nos envuelve.

Decididamente no es un pez grande..


Caos de bola.
      Mirando al norte vemos el paraje de Canto Alto, el Camino del Frutero, la cicatriz de la autopista y a unos seis km. las Navas de San Antonio. Al fondo, inmensa la meseta Segoviana y un poco a la derecha el Caloco y sus "Trogloditas".
     
     El perfume que nos rodea es un deleite.

Las Navas de San Antonio.
     Por la siniestra nos vamos al oeste, panorámica muy seca pero bella, hablando de pezones se ven dos senos, digo, dos bonitas lomas. 

     
     Que gusto estar rodeado de estos efluvios.

La derecha y la izquierda.
     No nos obcequemos, a lo que estamos, que es el "disfrute terrenal". Al noroeste vemos los dos "oteros" famosos, a la derecha el Alto de los Cebollos, (que hace que nos broten las lágrimas), el de la izquierda también hace que se nos humedezcan los lagrimales, se trata del Alto de San Bernabé, estos nos ocultan a Villacastín. Creemos atisbar a su derecha y un poco borrosa la nave de Prados Quemada, delante de ellos vemos la depresión del arroyo de la Tejera, entre las lomas y el regato la Mata Veredas y el Pradosisán, todo junto, (nos encanta). Más cerca vemos como desciende el camino de Vallesturtos, (éste también nos gusta), a nuestra derecha más bajo está el lugar de Canto Alto.

     
     Muy agradable el olor que nos rodea.

Altos de San Bernabé y de los Cebollos.
     Continuamos ahora miramos al norte y nos encontramos la falda de Peña Morena que oculta a su espalda la Cañada Real Leonesa Oriental, más atrás, querido Sancho un nuevo ejército de gigantes se nos acercan desde el Alto de las Atalayas, el Alto de la Cabeza y la Cruz de Hierro.

     
     El buen olor que domina toda zona nos hace disfrutar.

Parque eólico de Aldeavieja.
     Hacemos una visita a la exposición de arte rocoso. 


Quien a "encolado" la pelota. 

  
Tótem indio.

Chichonera.

XXX.

Quién se esconde bajo ese flequillo???
   
     Salimos del museo, se nos ha hecho la hora del refrigerio ¿Seremos capaces de encontrar una piedra para sentarnos tranquilamente a comer?

Al fondo Alto de las Peñas y Peña Gorda???
     Nos ha costado, pero al final hemos encontrado la piedra ideal para sentarnos a tomar un riquísimo tentempié, está situada en una terraza natural que nos permite ver casi íntegro el Campo Azalvaro y disfrutar de la pitanza, doblar la articulación del brazo y ver el paisaje. Una vez terminada la comida nos disponemos a ver pormenorizadamente este tesoro, ni los joyeros Cartier, ni Tiffany, ni el famoso orfebre Fabergé serían capaces de diseñar esta maravilla. Empezamos por el sur donde vemos la "montaña truncada" que es Cabeza Renales, da la sensación de que le falta algo por encima. A su derecha la hondonada donde nace el río Voltoya y por donde sube el camino de Peguerinos hasta la Cepeda. También vemos Casa las Yeguas, a sus pies el campo de golf de Cañadas Hondas y más cerca de nosotros con el sol de frente, como si la maquillara y embelleciera, la Cerca Portillo, con un color ideal. Barremos visualmente dirección sur y por debajo de nosotros, las ruinas de lo que suponemos un antiguo ventorro porque está en el paraje con ese nombre, miramos al sur y vemos a nuestros pies Vallestuertos. Cruzando la carretera el Cuartel del Chopo, no sé si el nombre vendrá de los tiempos de la guerra (hay que consultar a los Supercicutas) Cuartel Quemado, (Idem) y al fondo a los pies de la sierra de Malagón, la Dehesa de Batanejos con sus casas. A la derecha vemos unos chopos en formación de a uno que van escoltando al río Voltoya, al suroeste la dehesa de las Gachas con las señales de los ganaderos a los extraterrestres que se dan por aludidos y nos mandan un  "rayo fotónico" que falla por poco. Terminamos la observación mirando al oeste antes de la puesta de sol, la visión es sublime, en primer término, Casas de las Gachas, detrás, la Dehesa de Navalaviga y el promontorio de El Quiñón sobre el cual asoma Peñagorda futura meta de una próxima etapa.

     Se podría decir que este paraje podría haber inspirado por ejemplo a Cabello Ruiz, Ramón Estalella, incluso a nuestro admirado Van Gogh a crear obras maravillosas.
     
     La vista de este valle grande, silencioso y luminoso nos tiene cautivados a muchas personas y no es de extrañar.

     Desde hace algún tiempo se viene rumoreando que quieren hacer obras en esta carretera no se sabe con qué fín, sobre todo teniendo en cuenta que si queremos ir a Ávila tenemos una nacional y una autopista. Dejemos la SG-500 para cuando queramos ir a Navalperal de Pinares, Urraca Miguel,  Aldeavieja o si queremos ir a ver la semana santa de Ávila y viceversa.
     
     Será posible....

Cabeza Renales y la Cerca Portillo.

El Ventorro.

Batanejos.

Cauce del Moros

¿Se verán desde la estación espacial?

La Casa de las Gachas y la mejor gachera.
     Antes de abandonar el mirador tenemos una experiencia casi religiosa que nos transporta a otra dimensión.
    
     ¡Cantueso!, no nos acordabamos, todo el día hemos estado envueltos de su maravilloso aroma, "la cuarta dimensión", una nube perfumada nos ha envuelto durante toda nuestra estancia en Peña Cuervo, curiosamente la inexistencia de viento además de hacernos el día más agradable nos ha permitido disfrutar de esta maravillosa fragancia.

Que vienen.

Ya están aquí.
     Una vez que dejamos de disfrutar de la visión de la cuenca del río Voltoya desde "nuestra terraza", nos vamos esta vez a la exposición de la galería de La Solana, el caos granítico creador inagotable ha derrochado imaginación de nuevo.
     

Totem "espinariego".
Equilibrio "cósmico".

"Ventana di Morrosko".

La de Pascua.

Para colgar la chaqueta.
     No conocemos el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, visita que dejaremos para cuando se reúnan las condiciones necesarias, mientras tanto la visita del día de hoy nos ha sabido a gloria.
    
     Nos vamos y según bajamos nos encontramos con dos pilones con agua, es curioso, teniendo en cuenta que bajamos de un cerro de solamente 1421 m., seco, azotado por los vientos y en plena solana.

Pilón 1.

Pilón 2.

Juncos para churros.
     Abandonamos este monte-isla de la sierra del Guadarrama,  después de subir y bajar múltiples peldaños, soñar y disfrutar.
    
     Antes de irnos un último vistazo al postrer cuadro del día, la aurea Cerca Portillo.

La sombra del Comando Peñota es alargada.
     Los cuervos nos miran y crascitan, no sabemos si de alegría porque les dejamos el sitio libre o se despiden educadamente a su manera.

     P.D.: ¡Noticia de última hora! Leemos, no sin sorpresa, la noticia de que han aprobado el presupuesto para la ejecución de no sabemos qué obras en la SG-500... ¡¡Pero para la variante de San Rafael no hay dinero!! Ese es el verdadero problema EL DINERO. Sí el dinero, los miles de "diamantes" que semanalmente van a parar a las arcas, de las cuales se lucran los "autopistafagos". Nunca van a dejar esa "mina de diamantes" aunque mueran miles de "mineros", porque saben que cada día que pasa la cantidad será más grande. ¡¡¡PUTA AVARICIA!!! Con perdón, pero no para esos mezquinos. Y aquí paramos, no sea que añadamos otro motivo más del que tengamos que arrepentirnos.






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sábado, 28 de octubre de 2017

Parque eólico-1 22-10-17



22-10-17

Eolo 


     Nos vamos por la SG-500 y antes de llegar al km. 22 tomamos a la izquierda por la AV-501 dirección a Navalperal de Pinares, vamos por un recorrido precioso, nos encanta, se podría decir que se huele la paz, pero como siempre, se demuestra que la felicidad completa no existe, a la altura del km. 9, nada más pasar sobre el río Tuerto, vemos que sorprendentemente algún "terrorista ecológico" ha volcado un camión o contenedor de escombros y se ha quedado tan a gusto, no nos disgustaría que los del Seprona investigasen y descubriesen al culpable y que le hiciesen cargarlo con una pala al camión y posteriormente le pusieran una buena multa ¡Intolerable!


¡Que ocurrencias!
     Como las desgracias no vienen solas a la altura de la "ilícita escombrera" en el paraje del mismo nombre que el río nos damos cuenta de que pasamos por "orugolandia" una pléyade de nidos de oruga invaden infinidad de pimpollos, muchos, muchísimos, no habíamos visto una plaga igual nunca, si no la atacan pronto ese pimpollar desaparecerá y tiene unos añitos ya.

Paraje del Tuerto.
     Vemos que la plaga se extiende  por las pimpolladas durante dos km., sentimos verdadera animadversión a las orugas, nos pica el cuerpo solo de saber que están ahí escondidas en sus "bunquer", si las vemos por el suelo ya sea solas o en procesión, que nos perdonen sus madres, pero las matamos, no sin que nos recorra un escalofrío por el cuerpo.


     No se nos ha pasado la desazón y nos encontramos con otro camión o contenedor vertido, diríamos que por el "modus operandi" es el mismo, más trabajo para el CSIC del Seprona, si es así, por reincidente a la cárcel, que le busquen y le enchironen.
     
     Dejamos atrás estas contrariedades, coronamos el puerto y en el sitio del Espino Polo aparcamos, nos equipamos y empezamos la marcha.




     Lo primero que vemos son dos carteles informativos. Nos llama la atención la cantidad de datos que nos dan, por ejemplo que tienen una altura de 45 m. (puestos a su lado parecemos hormigas), alimentan a más de 25.000 viviendas, un ahorro de más de 177.000 barriles de petróleo (menos dólares para los "petroladrones") pero lo mejor de todo es el ahorro de la emisión de más de 28.000 toneladas métricas de CO2 al año, solo por esto ya le estamos agradecidos a este método de consecución de energía, este ahorro por todos los parques que hay en el mundo nos ayudan a respirar mejor y sobre todo a salvaguardar la capa de ozono, todo beneficios ¡Que se lo pregunten a Endesa!

     Rápidamente nos damos cuenta del porqué de situar aquí el parque eólico, viene una brisa del norte que al ser la primera del otoño parece más fresca de lo que realmente es, nos pilla sin gabán, menos mal que está despejado y tenemos "entrada de sol y sombra". Ventolina que viene del norte y solecito que se agradece por el sur, afortunadamente no es mucho el frío y pronto empezamos a disfrutar.

Caos granítico.
     Como somos nativos de terrenos pedregosos, cuando vemos las formaciones graníticas en caos la imaginación vuela, la naturaleza hace encaje de "bolillos graníticos" con miles de formas, todas ellas maravillosas, un ligero cambio de posición o de nivel te cambia completamente la perspectiva y la visión, donde antes veías un oso, ahora ves un toro, es un ejercicio imaginativo realmente ameno y divertido. Queda patente que la naturaleza es el artista más grande y a imaginación no hay quien la gane.


     Con el fin de poder llevar todos los materiales, colocar, mantener y arreglar en caso de avería los aerogeneradores, han hecho un camino que parece una autopista que nos permite andar cómodamente y cuando queremos nos vamos por la tangente. Nuestro socio Morrosko no va por el camino utiliza la técnica de las "tangentes borrachas",  a la vista de los kilómetros que suponemos que recorre, estamos pensando en ponerle un cuenta pasos para saber cuántos anda, que seguro que son muchos, calculamos que hará el triple que nosotros.

     Nosotros hacemos la primer tangente del día por la izquierda y nos asomamos a la inmensidad y belleza del universo del Campo Azálvaro, con el embalse de Serones, a su derecha la Dehesa de Navalaviga y al fondo La Cruz de Hierro y Alto de las Atalayas, cuerda por la que discurre el parque eólico de Aldeavieja, etapa que tenemos en la carpeta de pendiente para fechas próximas.

Inmenso Campo Azálvaro.


     Nos hacemos una segunda tangente en el sitio de los Manchos y nos asomamos esta vez por la derecha a un mirador sobre la vaguada de los arroyos de Pradomolino y de los Regatos. Es curioso que se vea correr agua en el curso medio del Pradomolino, un poco más abajo un sotobosque con los colores del otoño empezando a teñirle de ocres, y al fondo las estribaciones de Gredos.

Depresión del Pradomolino.
     Continuamos, la temperatura ha mejorado y disfrutamos más del día, la flora se compone casi exclusivamente de hierba marchita y "micropiornos"  muy bien peinados, parecen recién salidos de la peluquería,  no sabemos si es de la misma especie que el de los que sirven para hacer escobones de barrer patios, estos sólo valdrían para hacer escobillas.


     Tercera tangente está por la izquierda de nuevo, nos llama la atención que casi en la cumbre, que no es muy alta, unos mil seiscientos m., vemos un trampal muy verde, que además surte de agua a una pareja de pilones que están llenos y servirán para calmar la sed de los animales que pasten por el Robledillo, seguimos viendo inmensas imágenes del Campo Azálvaro.

Pilón del Robledillo.
     Vamos andando, cuando vemos a la izquierda un pimpollar que nos llama la atención, tomamos la cuarta tangente, nos difuminamos un poco y vamos pensando en cojer veinte kg. de níscalos, hacia él nos dirigimos y nos ponemos a buscar tan contentos, el resultado es negativo, pronto nos damos cuenta que estábamos en un error y nos desanimamos,  no hay nada de nada.


     Continuamos y hacemos la quinta tangente, esta vez nos acercamos al "ventanuco", nos preguntamos qué cantero ha puesto este dintel, es precioso, apostamos por ese artista que se llama naturaleza, creador incansable.

Del derecho.


Y del revés.

     Nos vamos y llegamos al Navazuelo (Vértice geodésico 1642 m.), desde aquí hacemos la sexta tangente hasta el Alto de la Cabeza donde nos encontramos con un "catering picante de León" y una bota rellena por un bodegonero riojano, a la cual hay que empinarla demasiado a menudo, lo pide el excesivo picante leones. Nos sentamos a la mesa y damos buena cuenta del ágape mientras disfrutamos de las vistas hacia Las Navas del Marqués ¡Hemos comido opíparamente y rico!

Un poquito de las Navas y al fondo nuestra querida Almenara.
      Prolongamos la tangente y nos subimos a una piedra desde donde vemos "el descubrimiento del día" alguno se va a tener que tragar sus palabras cuando vea que sí existen, una auténtica ¡TRAMPA PARA COCOS! ahora no te vas a reír tanto, te darás cuenta que tenía razón el Doctorcito, 
incrédulo...


TRAMPA PARA COCOS.
     Tan contentos con la visión nos damos la vuelta y volvemos sobre nuestros pasos, vemos granitos tintados con una preciosa paleta de colores de líquenes sin musgos ¡Nos encanta!


Malos fotógrafos y pocos medios.

Granitos y líquenes.
     Volvemos y en una nueva tangente, la séptima, descubrimos lo que para nuestro compañero es el mejor premio, un acopio de agua natural.

Morrosko matando la sed.
     Desandando el camino nos fijamos en una formación que en cierta manera nos recuerda a las Lagunillas sin pinos, nos da la sensación que con lluvia abundante es posible que se llene de agua formando una balsa y que cuando baje el nivel de agua queden las lagunillas.

     
     Tendremos que venir algún día en invierno y comprobarlo, archivamos en la carpeta de pendiente.

     Decididamente se ve mejor desde el este.

Malos fotógrafos.
     Antes de irnos no podemos por menos de tener un recuerdo para "la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento" que vivieron nuestro ingenioso hidalgo y su inseparable Sancho Panza, es imposible estar todo el día entre molinos y no pensar en ellos, 
una suerte que se no encontrasen con estos, el "diablo" le engañaría de nuevo a don Quijote haciéndole ver gigantes de brazos de más de dos leguas de largos. El escudero no saldría de su estupor cuando le viese espolear al pobre Rocinante poniéndole al galope y embistiendolos con su lanza. En este caso no llegaría a las aspas, están altísimas, pero no sería menos malo lo que se encontraría; un hercúleo con una armadura de acero de por lo menos dos centímetros de grueso, un verdadero titán blindado, mucho enemigo incluso para el hidalgo don Alonso Quijano.
     Nos vamos oyendo en baja frecuencia el réquiem que tocan al unísono "toda la banda".
     

Fila de gigantes.

Dispersarse.



Gigantes en columna de a dos.

En línea.

El gigante dios Sol.
     Hoy Eolo aunque se rumorea que es hijo de tres padres (Helen, Hípotes y Poseidón), se ha portado con nosotros benignamente, aunque los principios no han sido muy buenos.
                                      
Resultado de imagen de Eolo
Eolo.
     Después de un día colosal nos vamos y según bajamos el puerto paramos en la fuente que hay en el km. 7 y 150 m., en la margen de la Casa de Valdevelasco, arreglada recientemente y con un agua muy rica, por cierto en el aparcamiento hay múltiples "güellas di guarro", es curioso apreciar que personas que buscan las delicias de las fuentes sean tan descuidados por decirlo suavemente, por favor hay que cuidarlas, estas actuaciones son imperdonables.  







     
     
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