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jueves, 12 de octubre de 2017

Cueva Valiente 17-09-17




17-09-17

La valentía


    Después de lo que parecen varios siglos, retomamos la sana costumbre de volver a trotar por el monte primeramente y la posterior terapia de contar la "batallita" como el abuelo Cebolleta, intentémoslo. 

    Llevaba varios días rondándome por la cabeza,  aunque no se lo comenté a mi compinche,  la idea de que la primera etapa que hiciésemos después del parón del verano fuera a Cueva Valiente, con el único fin de guardar en ella la "morriña" que crecía en mi cabeza según iban pasando los días sin caminar por el "terruño" pero, el hombre propone y...

     Mañana es el día de arrancar de nuevo, pero se nos han ido las ganas, mi compi me pregunta  ¿Andamos o no andamos? Unos segundos de reflexión ¡Andaremos! Porque lo necesitamos ¿Y dónde vamos a ir?  Dadas las circunstancias, le respondo que haremos una cómoda, tipo Camino de los Ingenieros, a lo que sorprendentemente me contesta; podemos ir a Cueva Valiente ¡Me ha leído el pensamiento! La coincidencia me deja estupefacto, eso me anima.  Decidido ¡Subiremos!

     Hoy decretamos que no iremos por el camino normal, desde la última vez que estuvimos en Cabeza del Buey  y viésemos una posible ruta a la Cueva ignota para nosotros, motivo suficiente para tener el plano de la etapa dibujado en la cabeza, por eso aparcamos enfrente de la puerta que nos lleva a la "cañá" Juan Llanos, que la cruzaremos con dirección al cauce del Secal que curiosamente a estas alturas del verano y de cota, baja con un poco de agua. Llevamos el mismo camino que hacen en la "Tropical" de Cueva Valiente (cima), este le abandonamos para entrar a Peguerinos por la talanquera que está un poco más al oeste. Seguimos con nuestra particular "Tropical", ahora por camino ignoto paralelo al Secal. Fuertes pendientes. Cruzamos el lecho del arroyo, a esta altura se halla completamente seco, dejamos su hoy presunto nacimiento a la izquierda, subimos hasta la cresta que divide las cuencas del Secal y la Hiedra por la que subiremos ahora con dirección a la explanada de los Peñoncillos a la cual accedemos después de otra preciosa "Tropical", una vez aquí nos relajamos un poco del empinado y pedregoso camino. Tomamos el sendero que nos llevara a la cueva, donde nos encontramos  a nuestra izquierda la fuente que gracias a la información dada por Javi sabemos que fue Ezequiel Martín natural de Cercedilla. Corría algo de agua pero no por el caño precisamente, un entrañable recuerdo de lo bien que nos vino el día que la descubrimos por primera vez, asustados, temblorosos, muertos de sed y sin agua, ¡Inolvidable!


Fuente de Fernando Benito.

     Continuamos y rápidamente llegamos a la meta, es llamativo el magnetismo que tiene la cueva para los senderistas del lugar y foráneos, la curiosidad nos hace preguntarnos por sus principios, suponemos que en un principio sería una mina, habrá que preguntar a los "Supercicutas", hay que coger fuerzas, nos sentamos en uno de los múltiples "bancos" que tiene en su entrada y mientras disfrutamos del bocata y de lo "otro" vemos en pantalla gigante todo el espectáculo que tenemos delante de nuestros ojos ¡Y gratis! Nos aprovecharemos antes de que compren los derechos los del “Pagaplus” y nos hagan pagar también. El terreno está muy seco dadas las fechas que son. En el recuerdo tenemos la última visita, durante la cual la niebla no nos permitía ver las cimas de enfrente, terminamos el ágape y la “peli”. Ha llegado el momento vamos a meter en el fondo de la cueva  la morriña,  además intentamos dejar un poco de nuestro desconsuelo.

¿Se oirán las campanas del Caloco durante la Romería?



Cueva Valiente.

     Antes de irnos un último vistazo al entorno y a las tres cimas que tenemos enfrente que parece que están cortadas al mismo nivel, lo miramos en el plano, efectivamente, se mueven dentro de un arco de veinticinco metros de diferencia. Cabeza Renales nos engaña que aun pareciendo la más bajita es el más alta de los tres, llego la hora ¡Nos vamos!
  
En primer término los Arteseros, el Peñón de la Solana y al fondo Cabeza Renales


  Desandamos el camino, decimos adiós a la fuente de ¡Benitín!, dejamos a nuestra izquierda el Peñoncillo y de nuevo hacemos la "Tropical", ahora en sentido descendiente. Lo que creíamos que era "crujido de meniscos", afortunadamente eran las piedras del cascajal por el que bajamos. El presunto camino va paralelo a la alambrada que separa los términos de Peguerinos y el Espinar, nos encontramos una puerta que cruzamos y sorpresa, descubrimos una fuente, desconocemos su nombre, está completamente seca. (Gracias a las posteriores indicaciones de Javi sabemos un poco más, nos comenta que la fuente se llama del Cura, además nos apunta que puede ser el nacimiento del arroyo de la Hiedra, curiosidad que nos llama la atención y que en vista de la topografia del terreno, del panorama que vimos y teniendo en cuenta que a los pies de la fuente a día de hoy hay un trampal con agua que corre aunque sea minimamente)

Fuente del Cura.
      Vamos disfrutando de una vereda cómoda y
 bonita, nos encontramos con dos pinos "plateados" preciosos.

Los gemelos.

     Continuamos y el descubrimiento del día ¡El Peñón del Carnero!  Partido en dos mitades, a la izquierda el Espinar y a la derecha Peguerinos, Peñón ignoto para el Comando Peñota, ¡Que paraje! mucho más bello de lo que suponíamos.

Peñón del Carnero.

     Cuando llegamos a él sorpresa MAYÚSCULA. Desde aquí se ven las mejores vistas de San Rafael (por supuesto en nuestra modesta opinión)  asombrosa la panorámica, nos encanta. Bello espectáculo, no habíamos subido nunca, ya lo dice el refrán, "nunca es tarde si la dicha es buena", solo un pero, la tierra y las plantas están deshidratadas, afortunadamente el escenario es sublime.


 Cabeza del Buey con su guardaespaldas Cabeza Lijar.

El Peñoncillo.

San Rafael-1 con la ¡Tachuela! a su espalda.

San Rafael-2

San Rafael-3

San Rafael-4

El Carnero y mi compi.

Preciosa, Cabeza Reina.

Magnifico, "el circo".

Peña el Aguila y nuestra querida Peñota.

   
   Tenemos el convencimiento de que sumaremos muchos días disfrutando del precioso descubrimiento de hoy, lo dicho una verdadera gozada, dejamos volar nuestra imaginación por nuestro precioso valle. Volando pasamos por encima de los Ángeles, sobrevolamos Otero viendo a nuestra izquierda a las Vegas y Valdeprados (saludamos a María) más a la izquierda en Zarzuela decimos adiós a nuestro queridísimo Carlos,  a la derecha dejamos atrás a Ortigosa y la Losa, seguimos volando en línea recta y nos encontramos con el floreciente pueblo de Valverde, de frente Carbonero hemos dejado atrás a Paco en Roda de Eresma y desde aquí vemos a Domingo García donde aterrizamos a disfrutar de sus preciosos petroglifos de los cuales nos enamoramos locamente. Desde aquí regresamos “ipso facto” a la realidad. Tenemos que parar antes de entrar en ¡Narnia!, el imaginario vuelo nos viene francamente bien y despeja por un momento la cabeza.

La "tachuela" y a su izquierda el Caloco con sus Caloquillos.
     Llega el triste momento de bajarnos de la nube y de la nueva atalaya descubierta hoy, volveremos, y además pronto, seguro. Comenzamos el descenso, inmediatamente nos topamos con otra "tropical", con cascajal incluido. Bajamos por un arrastradero infernal, lo único bueno que tiene es que no se prolonga durante mucho tiempo, la pendiente se va ablandando y cuando nos queremos dar cuenta estamos pasando por encima de la fuente de los Gabarreros, cruzamos la ¡Cañá!, la puerta y al coche.

     
     P.D.: Ojala que hoy en nuestra visita a la Cueva, además de esconder ficticiamente alguno de nuestros contratiempos, el espíritu de su antiguo morador Juan el Valiente nos haya inoculado un poco de su valentía = Determinación para enfrentarse a situaciones difíciles.


  

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jueves, 17 de agosto de 2017

Matabueyes nocturna-11-8-17



11-08-17

BUENAS NOCHES



     Desde que habláramos con Pepe hace tres meses y cinco días y nos comentase su costumbre de subir todos los veranos por la noche con su familia al destino que llevábamos desde ese momento, nos introdujo un "germen cerebral". Esta simiente ha ido enraizando en nosotros durante este trimestre, a esto le añadimos lo que nos comentó Fer de su viaje nocturno a Cabeza Reina ¡lo que nos faltaba! nos puso los caninos más largos, decidido lo haremos.

          Y llego el día, mejor dicho la tarde,  salimos de Valsain por la pista forestal dirección a la granja escuela del Robledo y tomamos a la izquierda por la pista de la Fuente de la Reina, dejamos a la derecha el cementerio, paramos el coche en el último aparcamiento antes de llegar a la puerta que guardaba Pepe el ultimo día que estuvimos por estos lares.

     Cogemos los bártulos y empezamos a subir, la pista esta asfaltada aunque en la Fumigación tomamos un corto atajo y vuelta al asfalto, la pendiente se hace más pronunciada hasta que llegamos a la Cruz de la Gallega, nos damos media vuelta para mirar el espectáculo, las sombras empiezan a ocultar la garganta del Eresma y la ladera que sube a Navacerrada.

La Bola del Mundo y el Alto de las Guarramillas.
     Vemos también como las sombras cubren Valsain, casi ocultan el Cerro del Puerco, el Moño de la Tía Andrea se ve precioso, más arriba el collado Quebrantaherraduras, el cerro de los Claveles y presidiéndolo todo Peñalara.



La más alta de la clase, Peñalara.
     Aquí arranca el camino dirección norte que nos llevara a la cima, Cruzamos la puerta y a mano izquierda hay unos corrales, dentro de los cuales está el presunto padre de los terneros de la raza berrenda en colorado que viéramos la última vez que estuvimos por estos lares. Se le ve bastante delgado, puede ser que haya estado cumpliendo con sus múltiples deberes. Supongo que será por sus colores, me encantan, este en concreto tiene una mancha con forma de ocho preciosa, esta raza se identificaran bastante bien por las formas de las diferentes manchas de cada ejemplar.


Berrendo en colorado.



     Vamos un poco tarde, nuestra idea era ver el anochecer desde la cima, no nos da tiempo. Llegando al paraje de las Chozuelas coincidimos con el ocaso, vemos como la meseta segoviana se vuelve parda toda ella, siempre bonitos los crepúsculos, vemos como se pone el sol por la bonita ciudad portuguesa de Aveiro.









     Atardece pero vemos bien el camino, subimos en zigzag dejando la fuente de las Chozuelas a la izquierda, llegamos al vértice con las últimas luces, lo justo para echar el último vistazo.

Embalse del Pontón y al fondo la Atalaya.

Montón de Trigo y compañia.

Anemómetros???
     Vemos lo que suponemos anemómetros con forma de avión, que van a toda velocidad, el viento viene del norte por eso como hemos subido desde el sur no lo habíamos notado hasta estar arriba, curiosamente nos tenemos que resguardar del aire porque es realmente molesto, por eso seguimos la flecha que nos lleva directamente al abrigo del viento y al bocata.





     Después de tomar fuerzas nos subimos al observatorio y a disfrutar de las vistas, es curioso ver que al sur y este sólo hay los dos núcleos el de Valsain y la Granja, por el contrario el arco que va desde el suroeste hasta el norte nos deja con la boca abierta, la inmensa cantidad de luces que se despliegan en toda la meseta es incontable e impensable. Hemos visto infinidad de veces desde el puerto del León dirección Madrid los millones de bombillas iluminando cielo y tierra, pero sinceramente no podíamos imaginar la cantidad de luces que iluminan las tranquilas noches segovianas. Si nos paramos a pensar nos daremos cuenta porque ganan tantísimos millones las empresas energéticas, es por ello que los "politicofagos" se arriman a su ascua, se iluminaran y calentaran gratis además de llenarse los bolsillos y maletines de dinero, todo esto gracias a calcular los precios del kilovatio a su libre albedrío.



    Una parte importante de subir a estos sitios es la asepsia, pero hay una parte desafortunadamente cada vez más grande de personas cuya finalidad es hacer la puñeta. 

    

     Continuemos disfrutando de la visión de este espectáculo, que nos imaginamos que si pudiese verlo nuestro paisano de Coca Teodosio el Grande, se quedaría con la boca abierta, tremendo espectáculo lumínico, no te imaginas ver tanta luces, sobre todo porque cuando lo ves de día parece medio desierto.

Estación Guiomar y detrás Segovia.

En primer termino Quitapesares, detrás Palazuelos, más allá San Cristobal y a la iz. Nueva Segovia.
San Ildefonso.

Sonsoto, Tres Casas, Cabanillas del Monte y Torrecaballeros.
La Pradera y Valsaín

     Desgraciadamente seguimos haciendo unas fotografías no muy buenas, algún día aprenderemos, una ojeada a la nocturna planicie.

     Ahora cambiamos de tercio, se da la casualidad de que la noche de hoy es de las más propicias para ver la lluvia de meteoritos de las Perseidas, también llamada Lágrimas de San Lorenzo, aprovecharemos para mirar un rato, para ver si tenemos suerte y vemos alguna buena y pedimos el clásico deseo, preparémonos primero.

     Tenemos dos focos que nos han dejado uno Fernando y otro Fernando, primero se coloca mi compi el de Fernando, funciona estupendamente, alumbra de miedo, si le miras te deja ciego, me coloco el de Fernando, primera puñeta, no funciona, caramba, para colmo al poco de empezar a andar, deja de funcionar el otro ¡estupendo! estamos a oscuras y lo peor tendremos que bajar a oscuras.

     Relajémonos un poco mirando a las Perseidas, lo más fácil buscar Casiopea y mirar hacia el este, vemos pocas, sobre todo teniendo en cuenta lo que nos queda, motivo por el cual nos vamos sin más.

       Probamos con la linterna del móvil, ¡estupendo! ¡Funciona de maravilla!, nos alumbra el camino a los dos, esperemos que nos dure hasta el coche. Tranquilamente dejamos el camino de tierra, hemos llegado a la Cruz de la Gallega, ya por la pista forestal asfaltada nos canta otro gallo más melodioso, está en muy buen estado y en un periquete llegamos al coche.
     
     Una vez sentados en el coche nos damos cuenta que hoy hemos subido dos bueyes, por la mañana subimos a Cabeza del Buey (1.537 m.) en Aguas Vertientes y por la tarde nos hemos ido al Cerro de Matabueyes (1.483 m.) casi juntamos una ganadería, ha sido una pena no poder parar un rato a ver las Lágrimas de San Lorenzo, pero lo peor la avería de los dos focos.


   







domingo, 6 de agosto de 2017

Puente de la Cantina-Navacerrada-a. del Telegrafo-P. de la Cantina 29-07-17


29-07-17

El Tridente



     Vamos a rematar el "Tridente de la Cantina" topográficamente hablando. Dejamos volar la imaginación y diremos que el mango sería la etapa de las Pesquerías, el diente derecho lo forma el trayecto Puente de la Cantina-Puerto de la Fuenfría, posteriormente hicimos el diente izquierdo, tramo del Puente de la cantina-Puerto de Cotos y nos faltaba el ultimo y central, Puerto de la Cantina- Puerto de Navacerrada, de esta manera hacemos una horca de labrador KILOMETRICA.

     La etapa de hoy la comenzamos por la vereda de la Canaleja hasta el arroyo del Cancho como hicimos el episodio anterior, aquí nos vamos a la derecha en busca del arroyo del Puerto del Paular, justo antes de llegar a este vemos a dos chavales que cogen un camino paralelo al Paular y hablando con ellos nos dicen que les va a llevar también a la puerta del puente y es más bonito, nos despedimos y un poco más adelante cruzamos un puente.


Puente sobre el Arroyo del Paular.
     Rápido llegamos a la pista forestal asfaltada que viene desde la Pradera de Valsain y termina en la primera de las Siete Revueltas. En este punto nos vamos a la izquierda un trecho corto hasta un camino, este también asfaltado que sube a las Vaquerizas. Nosotros nos quedamos antes, cogeremos el Camino de la Sotela a la derecha que sigue siendo asfaltado, nos acercamos al arroyo de las Pintadas, baja con agua, tenemos un encuentro torero con un cornúpeta (manso) que no sabemos si será por un exceso de amores o por enfermedad pero se le ve un poco desmejorado.




     Continuamos y se acaba el asfalto antes de llegar al arroyo de los Puentes, nos viene bien para ayudarnos con los palos, dejamos a nuestra izquierda un camino que sube hasta el arroyo de Majabarca, cruzamos los Puentes que lleva poco agua.

Arroyo de los Puentes.
     Un poco más adelante nos separamos del Pintadas (mal hecho como más tarde veremos y nos explicarían). Vamos pensando en ir por un camino que viene reflejado en el plano, aunque a la postre nos ha quedado demostrado que ha desaparecido del mapa (nunca mejor dicho). Vamos zigzagueando en su busca (parecemos dos beodos). En algún momento se deja entrever el posible camino, aunque claramente se ve que ha sido fagocitado por los pimpollos. Una vez comprendido y convencidos de que ya no existe el camino, lo nuestro, el clásico "espetaperros", no hay ni veredas de vaca, total nos quedaran unos quinientos metros de distancia, lo malo que hay que sumarle doscientos metros de desnivel. Gran pendiente, tiene que estar cerca, pero curiosamente no se oye ni un ruido. Seguimos subiendo laboriosamente, aunque no quieras miras hacia arriba y da "miedito", aunque también vemos alguna maravilla, como por ejemplo: una comunidad de formicidae que han transformado un tremendo y bonito tocón en una ciudad para su disfrute, un verdadero universo el mundo de las hormigas ¡interesantísimo! Daríamos nuestra primogenitura por ser capaces de poder ver esta estructura desde el punto de vista de las hormigas.






     Es asombrosa la observación de esta maravilla, nos gustaría saber cuántos himenópteros hay en esta megalopolis, verdaderamente las hormigas son admirables. Imaginar los miles de ejemplares que hay en un espacio tan pequeño que parece que se mueven todas anárquicamente y la realidad es muy diferente, cada uno tiene su misión, saben dónde está la despensa, el comedor, la maternidad, las habitaciones de la reina, todo, absolutamente todo, lo tienen bajo control y su universo es realmente fascinante. Con más de 14.000 especies diferentes y con la creencia de que pueden llegar a las 22.000, supongo que por ese motivo en su mundo pasan del racismo al canibalismo rápidamente.

     Esta parada nos ha venido de perillas, por varios motivos, la visión de la "ciudad", observar el curioso trajín de sus ciudadanos, la belleza del tocón y el descanso que nos ha dado la vida. Estamos subiendo ahora por debajo de una línea de alta tensión que se encamina directamente al puerto, nos salimos hacia la izquierda para evitar las radiaciones de la línea y sobre todo las solares. Cada vez estamos más cerca y seguimos sin oír ningún ruido, ya estamos pensando en la gente callada esperando que asomemos la cabeza para gritarnos ¡SORPRESA!

     Ahora sí, nos damos cuenta que debemos estar muy cerca por un feo motivo, aparece una amplia rambla seca, pero desafortunadamente repleta de residuos, ¡un asco! El último empujón y accedemos a una explanada, justo en el cruce de carreteras de la CL-601 con la C-604, tenemos un sol de justicia rematándonos la ascensión. De nuevo "El espejismo" y de nuevo ¡Premio! Una tremenda caña de cerveza fresca que nos hace olvidar las pendientes,  "espetaperros" y sobre todo el tremendo calor que hace.

     Hora del refrigerio, nos tomamos un café y nos vamos que se nos hace tarde. El panorama es sorprendente, estamos viendo la cumbre más alta del sistema central, que se le ha metido en la cabeza a mi compi (malo...) y enfrente tenemos la subida a la Bola del Mundo que subiremos en la etapa que hemos metido en la carpeta de pendiente con el sello de "urgentísimo". Esperamos hacerla este otoño cuando llueva un poco y esta no es otra que La Loma Del Noruego, con ese nombre tan sugerente tiene que ser bonita si o sí.

En primer término Dos Hermanas  a la izquierda. Peña Citores, detrás Peñalara.

Estación de Invierno Puerto de Navacerrada.


          Ahora sí nos vamos ¡Albricias! ¡Verlo para creerlo! nos encontramos de frente, increíblemente con Pedro y Pablo, ni Picapiedra ni Mármol, son los mismos que nos encontramos esta mañana al principio de la marcha. Nos explican nuestros desatinos de la subida y nos preguntan que si llevamos focos "no nos metáis el miedo en el cuerpo", pero nos meten prisa. ¡Adiós! Nos vamos en dirección a la residencia de los Cogorros, antes de llegar a ella tomamos a la izquierda el camino Schmidt y llegamos al capítulo asombroso del día. La última vez que estuvimos aquí (31-01-16) hacía un día de mil demonios, frío, viento, nieve, lo que se dice un verdadero día de invierno y sobre todo lo peor de la jornada tener que cruzar lo que hoy aprendemos que es la pista J con una pendiente superior al cuarenta y cinco por ciento y con una capa de hielo conseguida a base de máquinas que nos resultó dificilísimo cruzar, pese a su brevedad. A eso había que añadirle que había una niebla que no se veía más allá de cuatro metros, menos mal, porque si vemos la pendiente que tiene la pista no la habríamos cruzado. Hoy sin embargo, cosas de la naturaleza, hace verdadero calor, tenemos que decidir por donde bajar porque el plano marca el camino por lo que es la pista, nada más pasarla nos encontramos, eso sí con la ayuda de una vaca que la vemos beber, la fuente Schmidt.

Típico Cartel de fuente de los pinares de Valsain.

Fuente Schmidt.
     Decidido, vamos a bajar desde aquí, otra dosis de "espetaperros", bueno no ha sido para tanto, hemos llegado a la parte final de la pista y a partir de aquí se hace más cómoda, pronto estamos en el principio del remonte. 

Pista J

Telesilla nº 2 o del Bosque.
     Final de Pista y principio de telesilla.




     Según reza en el explicativo 170 m. de desnivel y 711 m. de longitud, pues han parecido el quíntuple ¡menuda pendiente! No me imagino bajar por aquí con esquís.

     A partir de este punto arranca el camino que vamos a seguir acompañando en su descenso al arroyo del Puerto de la Rinconada, hasta que cruzamos el arroyo del Telégrafo y bajamos por su margen izquierda, llegamos a un azud que suponemos coge el agua para una caseta que tiene una leyenda que anuncia CT-B AZUD, no sabemos su utilización.



     Más abajo cruzamos el arroyo Ventoso y nos encontramos con un camino que baja de la Pradera de Navalviento, estamos en el cargadero del Hoyuelo que por cierto está muy higiénico. Nos cruzamos de "acera" y nos colocamos a la derecha del Telégrafo, su garganta y la sombra del cerro Navalazor nos alegran y refrescan un rato. El ángulo que forma un pino (de plata) apuntalado por sus vecinos nos llama la atención.

Pino de "Plata"
     Estupendo camino y fresco, dejamos atrás un camino que sale a la derecha con dirección al Camino de Lumbralejos pasando por la Pradera de Navalazor. Nos empieza a dar el sol de nuevo, aunque está casi acostándose, calienta de lo lindo. Llegamos a la Pradera venta de la Araña, en este punto el camino que llevamos hace un ángulo de noventa grados y se va a la tercera de las siete revueltas, pero nosotros nos vamos de frente por una senda muy bonita.


     Esta vereda nos lleva directo al GR-10-1, desde este punto la ruta coincide con el último tramo de la ruta de la subida a la Fuenfria, una vez que llegamos a él nos vamos a la derecha, este tramo esta asfaltado pero rápidamente nos vamos a la izquierda  y este camino nos deja directamente en el punto de partida y a la vez punto final y es de día, ha sido una bajada escalofriante.
     
     La Ley de la casualidad universal se cumple de nuevo, justo antes de cerrar el tridente en la Pradera de la Venta de la Araña nos encontramos una Horca natural gigante.

Tridente gigante de Valsain.
     Una vez terminada la etapa y vista en "Wikiloc" nos ha decepcionado un poco su forma, demasiado ovoide para rematar el arpón, de cualquier forma, las que se van por las que se vienen, la redacción del Comando está contenta por el logro en el campo de Gimp. (Programa de edición de imágenes, conocido gracias a nuestro amigo Jesús) hoy por primera vez le vamos a usar, en realidad es una simplicidad, pero nos encanta nuestro "Trigüemino".

El Trigüemino.
          RUTAS
          Nº 1 Las Pesquerias (En negro) Mango del tridente
          Nº 2 Puente de la Cantina-Puerto de la Fuenfria (En azul) Diente izquierdo.
          Nº 3 Puente de la Cantina-Puerto de Cotos (En rojo) Diente derecho.
          Nº 4 Puente de la Cantina- Puerto de Navacerrada (En verde pistacho) Diente central.


     En vista del resultado, queda bastante claro que el tenedor resultante es un poco surrealista, con dos dientes (Iz. y D.) y una cuchara (Centro).
     
     Imaginación al poder y es un perfecto tri-den-te como el que capturamos en la última etapa.


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